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Nacional Anuncian prórroga para el registro de líneas celulares; esta es la nueva fecha límite
Se subraya que vencida la nueva fecha límite, las compañías telefónicas suspenderán el servicio de las líneas celulares no vinculadas
Nacional Asesinan a la buscadora Patricia Negrete en Guanajuato
Sujetos armados asesinaron a la buscadora Patricia Negrete Tafoya, quien acababa de salir de su trabajo en el Hospital General de Pénjamo
Economía y Finanzas Tasa de desempleo en México aumentó en mayo
El Inegi informó que la población desocupada fue de 1.7 millones de personas en mayo pasado
Nacional Clima hoy 25 de junio: Habrá lluvias muy fuertes y una nueva onda tropical
Las lluvias serán generalizadas en el país, pero con mayor intensidad en Guerrero y Oaxaca
Nacional Tribunal morenista: retroceso e indefensión
             Entiendo que aquí, el objetivo principal es que Morena suba más spots contra Salinas Pliego, pero tumbó un criterio judicial establecido con fundamento, además de violar el artículo primero de la Constitución en materia de derechos humanos

El pasado 8 de marzo, el presidente Trump impuso aranceles a las importaciones de acero y de aluminio. Dudo que la medida tenga un impacto positivo en la economía de Estados Unidos o que sea indicio de una visión acabada de Trump. Lo que sí parece evidente es que la decisión arancelaria responde a un cálculo político que tiene mucho sentido para el presidente.

De entrada, como lo señala Josh Bivens en su editorial Don’t Worry About Trump’s Tariffs, en The New York Times, esta medida en sí misma “no representa el fin del mundo”; y de acuerdo con Dani Rodrik (Project Syndicate), tampoco tiene el tamaño para desatar una guerra comercial. Lo inquietante es la señal sobre el rumbo de la política comercial estadunidense.

Más allá de la perspectiva económica, la realidad es que Trump ya está en campaña y vuelve a usar el proteccionismo como bandera electoral. Aunque la discusión sobre los aranceles ya tiene unas semanas, fue la coyuntura política la que seguramente marcó el momento para anunciarla.

El distrito 18 de Pensilvania tendrá hoy una elección especial de enorme simbolismo. El mismo distrito que Trump ganó por más de 20 puntos en un estado clave para su triunfo en 2016, podría pasar a manos de los demócratas. Una derrota con la que Trump no quisiera cargar rumbo a las elecciones intermedias de noviembre próximo.

El mitin de Trump en Pensilvania ilustra la importancia de esta elección. En un intento por recordar a sus bases “qué nos llevó a la presidencia”, retomó temas centrales de su campaña y prometió el regreso del acero a ese estado, como una suerte de trofeo de guerra que se convida antes de la contienda.

Aunque la decisión de imponer aranceles podría tener un efecto negativo neto en las cifras nacionales de empleo, políticamente resuena bien ante la base obrera que le dio el triunfo en estados como Michigan, Ohio, Pensilvania o Wisconsin. Y eso es lo que más cuenta para un presidente que ha iniciado ya su campaña para reelegirse.

El futuro del TLCAN inevitablemente pasa por este mismo cálculo político.