Minuto a Minuto

Internacional Detienen en EE.UU. a empresario imputado por el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio en Ecuador
Xavier Jordán es uno de los siete imputados por la Fiscalía de Ecuador como supuestos autores intelectuales del asesinato de Villavicencio
Internacional Multan a un restaurante Michelin de Seúl por servir hormigas
Un tribunal surcoreano multó con un total de 25 millones de wones (alrededor de 310 mil pesos mexicanos) a la directora y a la sociedad encargadas de un restaurante de dos estrellas Michelin en Seúl por servir hormigas no autorizadas como alimento, aunque la acusada evitó la pena de cárcel solicitada por la Fiscalía. El … Continued
Ciencia y Tecnología El fundador de TikTok se convierte en el hombre más rico de Asia, según Bloomberg
Para Bloomberg, que Zhang Yiming haya llegado a lo más alto de la lista es un buen ejemplo del 'boom' de la IA
Ciencia y Tecnología OpenAI revela modelos que generaron instrucciones para ignorar las reglas de sus creadores
Según OpenAI, uno de sus modelos instruyó a una versión posterior a ocultar sus trampas y evitar ser detectada
Entretenimiento Macklemore dona un millón de dólares de su gira con Ed Sheeran para apoyar a Palestina
"Independientemente de nuestras diferencias, quizás podamos coincidir en esto: las vidas palestinas merecen ser protegidas", dijo Macklemore

Comprar billetes verdes en este momento, sólo por necesidad.

Decían en el México de los 80 que político que devalúa, se devalúa. Un pensamiento propio del egocentrismo priísta de aquellos años.

Hoy tenemos claro que los políticos no se tienen que tomar la molestia de depreciar sus monedas, de eso se encarga el mercado y lo hace sin piedad. Ya le toca a los que llevan las políticas locales decidir si aceptan la realidad o se oponen con inútiles mecanismos de contención.

Venezuela o Argentina, por ejemplo, no aceptan la debilidad de sus monedas y fijan paridades arbitrarias que sólo sirven para alimentar un enorme mercado negro que crea un negocio paralelo de cambio de divisas.

Brasil estimula o desinfla su moneda con infinidad de instrumentos que al final le cuestan bienestar fiscal a esa economía.

Y México goza de haber aprendido de las heridas de las guerras financieras pasadas y hoy tiene un sistema de flotación, que si bien no es del todo libre, sí le da un buen margen para absorber correctamente los impactos externos.

Tras la crisis de 1995, el Banco de México y la Secretaría de Hacienda establecieron un sistema en donde se dejó de defender al peso como un perro y se le dio el valor de un precio más, que lo mismo tiene beneficios cuando está apreciado que cuando está en franca debilidad. Todo el chiste es cuidar los extremos.

El peso mexicano en niveles cercanos a los 14 pesos por dólar no es algo que alimente el ego nacional y tampoco se puede evitar el sesgo de ver la depreciación desde la óptica del turista ocasional que hace cuentas de lo mermado que se verá el siguiente shopping. Pero en una visión más amplia, la flotación sucia de la moneda mexicana es uno de los mejores componentes del blindaje financiero nacional.

Para las finanzas públicas, por ejemplo, son un paliativo a la baja en los precios del petróleo. Son menos dólares por barril pero más pesos por dólar. Para los exportadores es la oportunidad de tener una ventaja cambiaria sobre los productos locales estadounidenses.

Porque lo que vemos que hoy le pasa a la moneda mexicana no es nada personal. No hay una conjura mundial contra el peso como si se tratara de los peores días del “Efecto Tequila”. Es simplemente presenciar cómo el dólar de Estados Unidos ya no tiene el apoyo monetario de la compra mensual de bonos y es una economía en franca expansión que está próxima a sufrir un incremento en las tasas de interés.

Para la inflación podría resultar inocuo el incremento actual si el peso regresa y se estabiliza en un nivel de depreciación similar a las diferencias inflacionarias entre México y Estados Unidos. Además de que la baja demanda de los consumidores no es un buen consejero para subir los precios de los bienes y servicios que pudiera tener el dólar como uno de sus componentes.

Comprar un dólar en este momento a 14 pesos debería ser sólo por extrema necesidad. Si lo quiere para guardarlo y especular, difícilmente le podrá ganar algo a esa operación.