Minuto a Minuto

Internacional El 51 % de los votantes latinos en EE.UU. apoya a los demócratas y 74 % desaprueba a Trump
Siete de cada 10 latinos, el 70 %, considera que las políticas del mandatario "han sido dañinas" para los hispanos
Nacional CDMX prevé lluvias fuertes y activa Alerta Amarilla por frío
El periodo de lluvias para este viernes abarcaría de las 16:00 a las 23:00 horas, con precipitaciones de entre 15 y 49 milímetros
Nacional Explota taller de pirotecnia en Tultepec; se reporta un herido
Primeros informes señalan que la explosión de un taller de pirotecnia en Tultepec dejó una persona lesionada
Entretenimiento “Estoy bien”: Junior H responde a rumores sobre su salud
En una publicación el cantante no mencionó ningún diagnóstico específico y criticó que la salud se convierta en contenido para redes sociales
Nacional Huracán ‘Trudy’ baja a categoría 1 pero mantiene la alerta por lluvias
El huracán 'Trudy' bajó a categoría 1 en el Pacífico mexicano, pero aún se esperan lluvias intensas en cuatro estados

Cuando lo peor de la pandemia se pueda superar y todos podamos volver de manera paulatina a nuestras actividades cotidianas, la economía del mundo habrá perdido muchos años de desarrollo.

El paro económico mundial tardará años en recuperarse, las investigaciones y desarrollos tecnológicos postergados habrán de retrasar muchos avances para la vida cotidiana y desafortunadamente muchas personas habrán perdidos varios escalones de desarrollo socioeconómico.

Los países que se preparan para esa etapa pos-Covid-19 buscarán que los programas sociales no se interrumpan, que las empresas privadas restablezcan el empleo y las cadenas productivas, que los consumidores tengan recursos disponibles para comprar y que las facturas a pagar por todos los planes extraordinarios que pongan en marcha los gobiernos se puedan pagar sin comprometer las finanzas públicas.

Hasta hoy, México no tiene un plan para enfrentar la actual recesión y la esperada recuperación.

Tendremos que esperar hasta que se cumpla la fecha que tiempo atrás marcó el presidente para presentar su “informe de gobierno trimestral” para conocer su plan contracíclico.

Y la verdad es que poco se espera del mensaje presidencial del domingo. Una larga letanía, eso sí, de sus habituales lugares comunes de “se acabó la corrupción”, “no somos como los de antes”, “no más Fobaproas” y “primero los pobres”.

De ese mantra populista de siempre, lo que por ahora más pesa es esa cerrazón ideológica al respaldo de la planta productiva.

Para el presidente, hasta hoy, el brindar facilidades fiscales a las empresas de todo tamaño implica caer en los rescates de los neoliberales. Y la realidad es que, sin apoyos fiscales en este momento de la peor recesión en casi 100 años, la dimensión de la caída económica de México es todavía incalculable.

El punto de partida de cualquier plan gubernamental tiene que ser su propia realidad de una caída en los ingresos públicos. Una vez contabilizados los pocos recursos que tenga disponibles, debería usarlos en la generación de riqueza para buscar la recuperación.

Estados Unidos es un país que puede incurrir en déficits fiscales descomunales sin que el mercado lo castigue y con su propia actividad económica, cuando logre la fase de expansión, lo pague.

Un país como México tiene que tomar medidas fiscales que después se tendrían que cubrir con un incremento en los ingresos. Ésa a la que le llaman “reforma fiscal”. Algo que es políticamente impopular, pero necesario.

Aumentar el dinero en los programas asistencialistas sería insostenible a la vuelta de poco tiempo. De nada sirve otorgar préstamos a tasas preferenciales para ciertos grupos productivos si no hay una actividad económica que sustente pedir prestado.

Quiera o no este gobierno, su plan de acción tiene que partir del apoyo a las empresas, a esos agentes económicos que crean el empleo en este país, aunque lo vean como un asunto neoliberal. Y su forma de respaldo es por la vía fiscal.

Cualquier otro tipo de adorno retórico que quiera usar el presidente en su plan económico emergente sólo servirá para hacer que México se quede atrás frente al mundo en el momento en que pueda iniciar la recuperación económica tras la recesión mundial.