¿Por qué le van al Cruz Azul?

jose-luis-cuevas

José Luis CuevasBalón al óleo

También es cierto que quien sigue en el barco celeste tiene sus motivos muy claros, y es que si algo ha caracterizado al aficionado de futbol en nuestro país -concretamente con la Selección Nacional- es laJustificación del fracaso

En asuntos de pertenencia y origen, el futbol bien podría suponer la mejor explicación, no obstante, cuando tu equipo es Cruz Azul, la pertenencia resulta incomprensible y el origen más que nunca señala pasado. Viejas glorias.

Una vez más La Máquina ha disfrazado una actuación gris, pobre, alejada de su origen, cercana a la costumbre. Desde siempre, la inteligencia emocional ha estado ligada con la habilidad vivencial donde reconocer los sentimientos puede ser tan importante como manejar las emociones y, desde un punto de vista competitivo, parece fundamental la gestión del optimismo, es decir, no puedes pelear por un objetivo, si no eres capaz de visualizarlo y ponerle tú mejor cara. Ahí -en ese momento y desde hace 22 años- se encuentra el aficionado de Cruz Azul, y es que la sequía invita al optimismo.

Foto de Mexsport.

 

“Este torneo es el bueno”, la frase que mejor resume al aficionado celeste, si bien es cierto, explicaciones del por qué Cruz Azul no es campeón de Liga sobran, también es un hecho, que faltan las mismas sobre “Por qué Cruz Azul atrae tanto a los niños, a generaciones enteras que tienen 25, 27 años y juran amor eterno a un equipo del que quizá, no recuerdan su último título, o bien, todavía no nacían cuando lo lograron. No tengo la menor duda que en el entorno están aquellos que lo hacen por origen, por costumbre o por empatía con el “jefe de la casa”, ese que les habla de un equipo lleno de historia; títulos y viejas, muy viejas glorias. Si fuera por probabilidad, Cruz Azul está cada día más cerca del campeonato, no obstante, el probabilidad puede ser tan infinita como el mismo optimismo.

También es cierto que quien sigue en el barco celeste tiene sus motivos muy claros, y es que si algo ha caracterizado al aficionado de futbol en nuestro país -concretamente con la Selección Nacional- es la justificación del fracaso. En el momento que Peláez renunció a la directiva de Cruz Azul, ahí se gestó la nueva excusa, la explicación que necesita el devoto para alimentar su fe. Es una realidad que la directiva celeste bien podría escribir un libro de “lo que no se debe hacer con un equipo de futbol”, el fanatismo a Cruz Azul llegó en la década de los 70’s, el llamado “equipo que nació grande” tuvo su época de gloria, su mudanza a la Ciudad de México y ahí la explicación del arraigo nacional, estamos ciertos que las comparaciones están de más, el legado de Guillermo Álvarez Macías sigue alcanzando para vender camisetas, y ser referente en una liga que no gana desde 1997.

Foto de Mexsport.

 

¿Qué debe hacer Cruz Azul?, primero que todo, agradecerle a la afición que sigue ahí con ellos, a pesar de todo, a pesar de nada. ¿Cuál es la solución para volver a ganar?, dejar de dividir y de restar, Billy Álvarez debe entender que su presencia le da armas a Víctor Garcés y se retrocede, urge un Director Deportivo (como el que tenían), que decida, de rumbo y estructura deportiva a la institución. ¿Y Siboldi y el plantel?, continuar, no tengo la menor duda. Siboldi había dicho a su llegada que “siempre ha tenido que demostrar”, el domingo tenia que ganar para alimentar el optimismo y no lo hizo, Cruz Azul volvió a fracasar; con una cabeza deportiva, este plantel y cuerpo técnico debe despertar, basándose en sus fortalezas en campo y entendiendo cómo nunca la inteligencia emocional, esa que se ha ausentado en momentos claves, esa que reta semestre a semestre a una afición que cuando llegan a casa tras una nueva derrota no encuentran la respuesta del ¿Por qué le van a Cruz Azul?

Foto de Mexsport.

P.D. El aficionado a Cruz Azul es optimista hasta que llega el primer revés, enseguida el fatalismo los invade, esperando ser sorprendidos.

HASTA LA PRÓXIMA


Menú de accesibilidad