En espera de que el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, declare ante la Procuraduría y que mediante su confesión se sepa quién lo apoyaba desde arriba; mientras sabemos el paradero de Felipe Flores Velázquez, ex secretario de Seguridad Pública del precitado municipio guerrerense, del cual se ha dejado de hablar como si ya no lo persiguieran o como si lo más conveniente fuera dejar que su nombre se enfríe por temor a que si lo agarran empine a un personaje importante; mientras el procurador Murillo Karam descansa; mientras aparece el celular robado en CU; mientras estamos a la expectativa de que no haya encapuchados -infiltrados- en las marchas que provoquen el desorden para desatar la represión gubernamental; al tiempo que aguardamos para ver si Carlos Navarrete y los chuchos que lo acompañan siguen el consejo de Cuauhtémoc Cárdenas y renuncian a sus cargos directivos en el PRD, y el vocero de la presidencia nos dice lo que Peña Nieto quiso decir cuando calificó de “aseveraciones imprecisas y carentes de sustento” lo publicado sobre la casa de las Lomas; mientras todo eso sucede o no, el redactor de esta columna bisemanal navegó por Internet en busca de noticias que nos revelen la actitud de una parte mínima pero significativa de nuestra sociedad.

La nueva cara del PRI

En el periódico nortedigital.mx leo una nota publicada el pasado 10 de noviembre; viene acompañada de una imagen de Facebook del joven Luis Adrián Ramírez Ortiz en donde orgullosamente proclama: “Somos la nueva cara del PRI. Jóvenes transformando México”.

Según su perfil, Ramírez Ortiz es dirigente de las juventudes del Partido Revolucionario Institucional, secretario de Organización del Frente Juvenil Revolucionario, instructor nacional de Capacitación del PRI y asesor parlamentario de dicho partido.

El jovenazo con más cargos que neuronas escribió respecto de los estudiantes que exigen justicia por los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos: “Hoy más que nunca aclamo el regreso de alguien como don Gustavo Díaz Ordaz, no debemos permitir sentimentalismos estúpidos antes que la preservación de nuestras imágenes como nación”.

Luis Adrián calificó como “hijos de su reputa madre” y “bestias” a quienes han pedido la renuncia de Peña Nieto. “No merecen vivir”, decretó este imbécil del que la sociedad chihuahuense espera que muy pronto aspire a un cargo de elección popular para demostrarle su aversión en las urnas.

Una admiradora

Otra nota del 10 de noviembre, procedente de Pachuca, Hidalgo, consignada por la agencia Quadratín y firmada por Marisol Flores, en referencia al incendió de la puerta del Palacio Nacional perpetrado por un grupo de manifestantes de dudosa procedencia pero que han sido considerados estudiantes, Ana Alidey Durán Velázquez posteó en su Facebook: “Luego porque los queman… NACOS”.

Ana Alidey es simpatizante del Partido Revolucionario Institucional, admiradora del presidente Peña Nieto, a quien califica como su ídolo, e hija de Araceli Velázquez Carrasco, quien desde hace 20 años es líder del Sindicato de Trabajadores de la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales. Membrete menos largo que la insensibilidad del fruto de sus entrañas.

La ex diputada

Militante del PRI, ex diputada federal y local suplente por el distrito de Ixmiquilpan, Hidalgo, Marili Olguín Cuevas escribió en el Facebook después del partido México-Holanda: “A veces creo que yo soy Ayotzinapa, pero mete gol el chicharito (sic) y se me pasa!!! No se si reír o llorar. Mátenlos para que no se reproduzcan”.

El dirigente del PRI en Ixmiquilpan, Alejandro González Enciso, deslindo a su partido de los comentarios proferidos por la despiadada y políticamente incorrecta ex legisladora. ¿Cuántos borregos habrán tenido que matar para hacerlos barbacoa con el fin de que Marili llegara a ocupar sus cargos?

Panista huérfana de madre

Es el título que merece la secretaria de Organización Territorial del Comité Municipal del Partido Acción Nacional en León Guanajuato, Catalina Urquieta de Ramos, quien en un alarde de prepotencia y de odio al prójimo golpeó y humilló a un joven con discapacidad mental y motriz.

Los hechos ocurrieron en pleno centro de la ciudad, cuando la militante blanquiazul le iba abriendo paso al presidente de Acción Nacional en la localidad, Alfredo Ling Altamirano, quien caminaba por la estrecha calle Hermanos Aldama para ponerle un moño azul a un árbol como protesta por la tala que realizó el gobierno priísta la semana pasada. El joven discapacitado Roberto Corona se encontraba sentado al borde de una jardinera situada en la precitada calle, esperando que abrieran la tienda donde se surte de chicles y otras mercancías. La señora Urquieta con malos modales intentó hacer a un lado al joven Corona, quien se negó a moverse “porque estoy esperando al chavo del negocio para que abra”. Enfurecida la militante del partido del bien común lo insultó y lo golpeó con una sombrilla.

El dirigente Ling Altamirano le dio la razón a la energúmena colaboradora, alegando que el discapacitado iba a “boicotear” su recorrido.

¿Dónde quedó el humanismo panista?

La señora Urquieta merece que le metan la sombrilla con la que golpeó a Roberto por donde el cuero se hace remolino y se la abran adentro.