¿Cuándo veremos con otros ojos la economía informal en México? De ella, podemos decir que es grande o pequeña, todo depende del color del cristal con que se mire y de los prejuicios del que opine. Allí trabaja 55.6% de la población ocupada, por ello podríamos decir que es grande. En la informalidad se generó 21.9% del PIB en 2020, por ello podríamos decir que es relativamente pequeña.

Hay que subrayar esto de “relativamente pequeña”, porque en realidad es gigante. Ninguna entidad federativa genera 21.9% del Producto Interno Bruto (PIB). Si la informalidad fuera un Estado, en términos de PIB sería más grande que la Ciudad de México y superaría la suma de los PIB de Jalisco, Nuevo León y Estado de México.

No es pequeña una “cosa” que produce 4.79 billones de pesos. La informalidad es más de cuatro veces mayor que las ventas totales de Petróleos Mexicanos y también es más grande que las reservas de divisas del Banco de México, valuadas en 212,000 millones de dólares. Para acabar pronto, lo que produce la economía informal en un año es tres veces más grande que la fortuna de Carlos Slim.

Uso para este artículo la estadística que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y que corresponde al 2020. El 21.9% es la menor cifra de aportación al PIB desde que se inició una medición más precisa de la informalidad. El mayor registro corresponde al 2009, cuando fue 24.4 por ciento. Ese año tuvimos una caída del Producto Interno Bruto de 7.7%, en el contexto de otra gran crisis mundial.

¿Por qué la mayor y la menor aportación al PIB se dieron en los años que hubo las mayores crisis? En los momentos de fuertes caídas de la economía, lo normal es que el sector formal no pueda generar o mantener los empleos. La población en edad y disposición de trabajar se refugia en la informalidad. Así fue en 2009, pero no pudo ser en el 2020 por la pandemia. En esto, también, fue un año atípico. La estrategia de combate al covid incluyó la prohibición o restricción severa de operaciones de tianguis y mercados ambulantes, sobre todo en el segundo trimestre del año.

Las dificultades para operar de los comercios produjeron un achicamiento enorme del sector informal en el 2020. Su caída de 12.2% fue mayor que la de la economía en su conjunto, 8.5 por ciento. Esto se explica, en buena medida porque el comercio al por menor representa 26% del PIB del sector informal. En pesos son más de 1.2 billones de pesos, 70% mayores que las ventas de la empresa líder del comercio formal al menudeo, Walmart de México. En 2020, vendió 696,000 millones de pesos.

En personal ocupado la caída fue también muy importante. En su punto más bajo, en el 2020, llegaron a ser 22.8 millones de personas trabajando en la informalidad. En este momento, fines del 2021, en la informalidad trabajan 31 millones de personas. En orden de importancia, al comercio le sigue la industria de la construcción que aporta 14.6% del PIB de la informalidad; la industria manufacturera, con 13.3% y el sector agropecuario, 11.1 por ciento.

¿Cuánto produce cada persona que trabaja en la informalidad? Si dividimos los 4.79 billones de pesos que generó en 2020 entre las 20.8 millones de personas que trabajaron ese año nos queda una cifra interesante: 230,500 pesos promedio por persona al año, ¿quién dijo que son pequeños?

Nota: la medición que hace el Inegi considera dentro de la economía informal no solo al sector informal entendido como unidades económicas que no cuentan con los registros legales básicos para operar, sino también otras modalidades de la informalidad, como la agricultura de subsistencia y el trabajo doméstico remunerado, además de las variedades de trabajo que no cuenta con protección legal para las relaciones laborales.