El calendario de publicaciones de cifras económicas de esta semana y la pasada están cargados de datos clave para los mercados.

Comencemos por lo ocurrido la semana pasada en el frente doméstico con la publicación de la estimación oportuna de crecimiento del PIB del tercer trimestre para nuestro país.

De acuerdo con las cifras publicadas por el Inegi, el PIB tuvo un crecimiento de 4.2% con respecto al tercer trimestre del año anterior y de 1.0% con respecto al segundo trimestre de este año. En ambos casos, las cifras superaron ampliamente el consenso de expectativas de mercado que se ubicaba en 3.3% y 0.8%, respectivamente.

Asimismo, la cifra de crecimiento trimestral en términos anualizados –que fue de 4.0%– también compara favorablemente con 2.6% de crecimiento reportado en Estados Unidos unos días antes. Con los datos al tercer trimestre, el crecimiento anual en México para el periodo enero-septiembre fue de 2.7 por ciento.

A menos de que haya una sorpresa negativa en el cuarto trimestre del año, el crecimiento del PIB para el año completo podría ubicarse por arriba del consenso de expectativas que se ubica en 1.9 por ciento.

La semana pasada también se dio a conocer el reporte de empleo no agrícola en Estados Unidos para octubre y la decisión de política monetaria por parte de la Fed (la cual analizamos en la edición anterior de Sin Fronteras).

La Reserva cumplió con las expectativas y subió la tasa en tres cuartos de punto pero el Chairman de la Fed, Jerome Powell, reconoció que la Fed podría verse obligada a subir la tasa de fondeo más allá de lo que se vislumbraba en las proyecciones de septiembre para combatir una inflación más persistente de lo esperado.

Este comentario provocó una reacción negativa en los mercados. Sin embargo, la cifras de creación de empleo de octubre en Estados Unidos fueron más sólidas de lo esperado. La nómina no-agrícola creció en 261,000 plazas, superando fácilmente el consenso que se ubicaba en 215,000.

Aunque la tasa de desempleo subió de 3.5 a 3.7% y la creación de empleo fue menor que en el mes anterior (la cifra de septiembre se revisó al alza a 315 mil plazas), la desaceleración ha sido más lenta de lo esperado, mostrando un mercado laboral aún robusto.

Para esta semana, la atención del mercado está enfocada en la publicación de las cifras de inflación de octubre para Estados Unidos y en el caso de México en la inflación de la segunda quincena de octubre y la decisión de política monetaria de Banxico.

En el caso de EU, el consenso espera una desaceleración en la inflación general –bajando de 8.2% en septiembre a 7.8% en octubre– mientras que la inflación subyacente se mantendría casi sin cambios en 6.6 por ciento.

En el caso de México, el consenso de mercado también espera una mejoría en la inflación general –de 8.7% en septiembre a 8.45% en octubre– pero un continuo deterioro en la inflación subyacente– de 8.3% en septiembre a 8.5% en octubre.

En este contexto, Banxico llevará a cabo su penúltima reunión de política monetaria del año en la que el mercado tiene totalmente descontado que el banco central incrementará la tasa de fondeo en tres cuartos de punto para dejarla en 10 por ciento.

Independientemente de que la Fed subió la tasa en la misma magnitud y que Banxico debe cuidar su postura monetaria en términos relativos a la de la Fed, la situación doméstica justifica por si sola un incremento de tres cuartos de punto.

Por un lado, la inflación subyacente mantiene una trayectoria de deterioro importante y, por otro lado, el crecimiento económico ha resultado mejor a lo esperado.

El mercado estará buscando señales en el comunicado de Banxico para ver en qué momento se podrían desacoplar las decisiones futuras de incremento de tasas de Banxico de las de la Fed.

Aunque esto podría suceder a principios del 2023, se antoja difícil que Banxico pueda desacoplarse de la Fed en un entorno como el actual.