JOAQUÍN LÓPEZ-DÓRIGA OSTOLAZA

El crecimiento se acelera en EU y se mantiene en México

El crecimiento se acelera en EU y se mantiene en México


En el caso de la economía mexicana, la mayoría de los especialistas sigue esperando una desaceleración importante, aunque menos profunda

En días recientes se publicaron los datos preliminares del PIB para el segundo trimestre de este año tanto en México como en Estados Unidos (EU).

En el caso de México, el PIB tuvo un crecimiento anual de 1.8% con respecto al segundo trimestre del año anterior, lo cual estuvo en línea con lo esperado. Sin embargo, esta cifra está considerablemente afectada por un efecto calendario negativo que tiene que ver con la Semana Santa (que en el 2016 ocurrió en marzo mientras que en el 2017 cayó en abril) que resultó en menos días laborales en el segundo trimestre de este año.

Al eliminar este impacto, el crecimiento anual con respecto al segundo trimestre del 2016 fue de 3.0 por ciento. Mientras tanto, el crecimiento medido de manera trimestral (que compara el segundo trimestre de este año contra el primero) y desestacionalizada fue de 0.6%, ligeramente menor a 0.7% registrado en el primer trimestre, pero en línea con lo estimado.

La cifra destacionalizada de crecimiento trimestral refleja una desaceleración menor a la esperada y se ubica ligeramente por debajo del promedio de las observaciones de crecimiento secuencial de los últimos cuatro trimestres.

Si anualizáramos este dato, obtendríamos una cifra de crecimiento estimada de 2.4%, la cual en esta ocasión es ligeramente menor a la cifra de crecimiento trimestral anualizada del PIB en Estados Unidos que fue de 2.6% en el segundo trimestre. Esta cifra es considerablemente mejor al crecimiento de 1.4% observado en el primer trimestre de este año.

La debilidad en las cifras de crecimiento del PIB del primer trimestre seguidas por un segundo y tercer trimestre con crecimientos más robustos se ha vuelto un tema recurrente en Estados Unidos. Como hemos mencionado en este espacio, esta situación pareciera sugerir que existe cierta debilidad estacional durante el primer trimestre de cada año que no se ha logrado filtrar a través de los ajustes por estacionalidad. Con los datos del segundo trimestre, el promedio móvil de los últimos cuatro trimestres mostró su cuarto trimestre consecutivo al alza, alcanzando 2.5%, lo cual representa el promedio móvil de cuatro trimestres más alto desde el tercer trimestre del 2015.

En el caso de la economía mexicana, el principal motor de crecimiento fueron los servicios, mientras que la actividad industrial sigue siendo el principal lastre —aunque la estimación oportuna no da un desglose— la principal razón detrás de la caída en la producción industrial sigue siendo la recesión en el sector petrolero mexicano.

En el caso de Estados Unidos, la inversión fija cedió su lugar al consumo personal como principal fuente de crecimiento del PIB. Esta situación revela una desaceleración importante en la inversión fija que fue más que compensada por un aumento en el consumo personal y una ligera contribución positiva del gasto de gobierno que contrasta con una contribución negativa en el trimestre inmediato anterior.

Considerando esta dinámica, es muy posible que la economía americana mantenga un crecimiento similar al observado durante el tercer trimestre seguido de una desaceleración secuencial en el cuarto trimestre, lo cual le permitiría crecer a la economía americana a una tasa superior a 2% durante el 2017, el cual compara de manera favorable con el índice de 1.5% del 2016.

En el caso de la economía mexicana, la mayoría de los especialistas sigue esperando una desaceleración importante, aunque menos profunda de lo estimado hasta hace unos meses, en los próximos trimestres, llevando el crecimiento anual a una cifra cercana o ligeramente superior a 2%, la cual es menor al índice de 2.3% del 2016, pero muy superior a las estimaciones iniciales de crecimiento para este año que se encontraban cerca de 1.5 por ciento.