El costo de manejar muy mal la pandemia

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Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

La pesadilla no ha terminado y no sabemos cuánto tiempo más durará, pero podemos recuperar una o dos premisas del trabajo de estos académicos de Harvard

A Estados Unidos la pandemia le costará 16 billones de dólares, equivalentes al 75% de su PIB, calcula un trabajo de Lawrence Summers y James Cutler, de la Universidad de Harvard. La pérdidas económicas superan el costo de todas las guerras que ese país ha peleado desde el 2001, en Afganistán, Irak y Siria. Los números consideran pérdidas económicas directas y le ponen precio a “intangibles” como el valor de más de 250,000 muertes y millones de enfermedades mentales y otras incapacidades.

Considerando estos costos, Summers y Cutler se preguntan ¿por qué la mayor potencia del mundo no ha gastado más en prevenir y reducir el ritmo de expansión de los contagios? Donald Trump rechazó un plan para enviar por correo a cada uno de los ciudadanos de su país un paquete de cinco mascarillas de alta calidad. Esto hubiera costado 1,000 millones de dólares. También le dijo No a un plan de test y rastreos para millones de personas en zonas “contaminadas”. Este hubiera costado 300 millones de dólares a la semana. Tampoco hubo recursos para una campaña de comunicación clara que promoviera el distanciamiento social.

¿Cuánto costará la pandemia a México? La pesadilla no ha terminado y no sabemos cuánto tiempo más durará, pero podemos recuperar una o dos premisas del trabajo de estos académicos de Harvard: el costo va mucho más allá de lo que se mide con la caída del PIB. Es terrible poner un valor a cada una de las 102,739 muertes (más las que se acumulen). Imposible, quizá, tasar el costo de la salud mental que hemos perdido en este año de locura o ponerle un precio a las oportunidades perdidas por los jóvenes por los empleos no generados. No tenemos un sistema de medición estadístico tan sofisticado como el de Estados Unidos. Podemos afirmar, de cualquier modo, que “otro gallo nos cantaría” si hubiéramos invertido mucho más en pruebas y rastreo de contagios… si no hubiéramos perdido tanto tiempo sin promover/obligar el uso del cubrebocas desde abril. Para quienes afirman que esto es un atentado contra las libertades individuales, ¿qué piensan de la prohibición de fumar en lugares públicos?

Para salvar la economía, hay que salvar a la gente primero, se titula un trabajo hecho por Alvelda, Ferguson y Mallery, del Institute for New Economic Thinking. Este trabajo agrupa en tres categorías a los países, según la respuesta ante el covid: los que dieron prioridad a mantener la vida económica; los que se enfocaron en atender primero la salud y los que quisieron colocarse a la mitad, pero no hicieron bien ni una ni otra. Los mejores resultados económicos corresponden a los que priorizaron la salud. Son países que están en Asia y Oceanía, principalmente. Los peores están en los otros dos grupos. Los que no definieron ni una ni otra, obtuvieron lo peor de los dos mundos: muchos muertos y gran daño económico.

¿Qué se puede hacer? Alvelda, Ferguson y Mallery recomiendan subsidios focalizados por regiones y sectores más golpeados; garantizar ingresos para los trabajadores de actividades no esenciales y subsidiar las medidas de seguridad sanitarias para todos aquellos que no pueden parar. Esto quiere decir, entre otras cosas, dinero público para hacer más seguro sanitariamente el transporte público y algunos lugares de trabajo masivos. Subsidiar las medidas de supervisión/vigilancia en espacios donde acuden muchas personas: centros comerciales y lugares de culto religioso, por ejemplo.

México está en otra galaxia, cuando se trata de contrastar las mejores prácticas internacionales con lo hecho aquí. No es casual, por eso, que las cifras de salud y de economía sean tan malas, comparadas con otros países. Es lógico que el trabajo de Bloomberg nos coloque como el país menos adecuado para estar en la era del Coronavirus. El número 53 en una lista de 53 países. Muy lejos de los tres primeros lugares, Nueva Zelanda, Japón y Taiwán. A gran distancia de otros países en vías de desarrollo como Vietnam. Peor que Nigeria, India, Irán, Filipinas, Colombia, Brasil y Argentina.

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