Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

Coronavirus: ¿quién tiene la vacuna para evitar la muerte de las mipymes?

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Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

La crisis del coronavirus se ha convertido en una emergencia económica que trasciende el problema de salud

En México, la crisis no ha llegado con plenitud, pero parece que vamos lento en la digestión de las medidas económicas que otros países están tomando.

La crisis del coronavirus se ha convertido en una emergencia económica que trasciende el problema de salud. El “coronavirus económico” ha destrozado los pronósticos que había para el 2020 y requerirá una vacuna económica muy diferente a la que permitió la salida de la crisis del 2008-2009. No bastan los cañonazos de efectivo de la Fed ni la baja de tasas hasta niveles cercanos a cero. Se ha dislocado la fábrica global y empieza a deshilacharse el tejido económico local.

El desplome de las bolsas de valores refleja el escepticismo ante remedios modelo 2009. Dan cuenta del enorme impacto que el coronavirus tiene en la operación de las grandes empresas: aerolíneas, bancos, cadenas hoteleras, fabricantes de autos y electrónicos. Estas grandes empresas son las víctimas más visibles, pero no son los actores económicos más vulnerables. Ahí están las microempresas, los trabajadores, los contratistas, los subempleados y los desempleados.

Se necesita una política económica de nuevo cuño para resolver los desafíos que plantea este bicho. La vacuna financiera del 2009 sirvió para salvar a los más grandes y estabilizar los mercados, pero no hizo mucho para aliviar los problemas de los más vulnerables. De esos olvidados vinieron los movimientos sociales que produjeron el Brexit, Trump y una nueva ola de populismos. La situación ahora es más complicada que entonces, entre otras cosas porque no hay economía que esté preparada para funcionar con la interrupción de la vida normal que los gobiernos están implementando para detener la pandemia.

¿Cuántos negocios, hogares y personas tienen ahorros para aguantar más de una quincena sin generar ingresos? En Europa, hay una ola de anuncios para aliviar este drama. Moratorias en el pago de rentas e hipotecas y apoyos a las familias para el pago de facturas del gas y la electricidad. Concertación con las empresas para salvar empleos: el gobierno pagará parte de los sueldos, mientras dure la emergencia. En Estados Unidos, Donald Trump habla de entrega directa de dinero a las personas. En todo el mundo se empieza a discutir la necesidad de “otorgar licencias” para tener déficits fiscales. Esto es muy riesgoso, pero quizá no es peor que dejar que la economía se desmorone y el tejido social se deshaga.

Hemos entrado a un territorio desconocido a velocidad de jet. “Economía de tiempos de guerra”, la llama el columnista del New Yorker, John Cassidy. Él describe cómo en estos días se ha desplomado el consumo de bienes suntuarios, que dan cuenta de 40% del PIB de la economía de Estados Unidos. Recuerda la segunda guerra mundial y nos deja un dato: el déficit de las finanzas públicas en esos años fue 26% del PIB.

En México, la crisis no ha llegado con plenitud, pero parece que vamos lento en la digestión de las medidas económicas que otros países están tomando. El discurso de AMLO en Acapulco fue muy pobre. Lo mismo que su idea del lunes de que basta con gasolina barata y no subir impuestos. ¿Habrá alguien trabajando en una coronanomics? Arturo Herrera y su equipo tienen capacidad de sobra, pero no parecen tener permiso para adelantarse al presidente. Para México, algunas peculiaridades plantean desafíos adicionales. Tenemos los informales que generan 55% del empleo, pero no pagan impuestos: ¿qué tipo de apoyos se les pueden dar? Tenemos 4.5 millones de mipymes en alerta máxima, pero no tenemos una dependencia del gobierno encargada de atenderlos. ¿Quién asume el reto de evitar la muerte masiva de las microempresas?

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