Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

Un amor que parecía infinito

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José Luis CuevasBalón al óleo

Aunque muchas situaciones se veían venir, pocos pensamos que al final, el mejor jugador de la historia del Barcelona se iría así, en conflicto

Resulta increíble, inexplicable, incalculable, doloroso para el futbol, la forma en que Lionel Messi parece terminar su era en el Barcelona. Aunque muchas situaciones se veían venir, pocos pensamos que al final, el mejor jugador de la historia del Barcelona se iría así, en conflicto.

 

 

Es un hecho que Josep María Bartomeu y Lionel Messi no tenían la mejor relación, que el intento de renovación iba a fracasar mientras no hubiera cambios en la presidencia. Ilusos los que pensamos que el FC Barcelona es “más que un club” y que nadie está por encima del mismo, Bartomeu y Messi han desafiado todo lo que engloba el FC Barcelona.

 

 

Todo se ha hecho mal al momento de buscar la renovación del argentino, al momento de ejecutar el cambio generacional en Barcelona, Bartomeu ha jugado sus cartas para aferrarse al puesto y entre las patas se ha llevado el futuro de Messi en Can Barça. Fiel a su estilo, donde todos son culpables menos él, El Presidente Culé encontró el “Candidato Idóneo” para cerrar un ciclo y comenzar otro, para cortar a los grillos y comenzar un nuevo proceso, donde desde luego, Bartomeu se sigue viendo en el cargo, lo que no contaba, es que la relación Messi-Suárez iba a ser más importante que el matrimonio Barça-Messi. Koeman terminó con el cuchillo en mano, aunque el que cortó estaba en el palco.

 

 

Pagar 700 MDE por un futbolista es imposible para un equipo de la UEFA, el propio Fair Play Financiero desnudaría a todo aquel que lo intente, esperar un año no parece opción, aunque si bien es cierto, supondría el negocio más grande para un futbolista en la historia, Messi podría bien consumar su fortuna económica. Los últimos reportes señalan que Guardiola y Messi ya habrían buscado alternativas para volver a estar juntos, negociar la libertad del argentino podría ser la opción, es decir, que Messi se convierta en el dueño de su carta, aunque ésta la pague un jeque árabe “por debajo del agua”.

La propia FIFA podría ayudar para absolver a Messi y permitirle salir del club gracias a una cláusula que expiraba el 10 de junio, pero que por ser “una temporada atípica”, bien podría darle opciones reales de salida. Por su parte Bartomeu se esconde, presenta jugadores, pero manda a su secretario Técnico a dar la cara en el caso Messi, Ruben Planes insiste en que “se está armando un equipo en torno a Messi”, ven lejana su salida gratuita.

Todo es repentino, el propio Messi nunca imagino salir así del FC Barcelona, el único que sabía que no se iría de su cargo fue el propio Bartomeu. La forma de forzar la continuidad de Messi fue nombrar un D.T. y mandar las elecciones hasta marzo de 2021, tiempo ganaría para poner a alguien de su gente en la presidencia. Esta vez parece que ha ganado el Presidente, solo él, porque de algo estoy seguro, la derrota de Messi se ha llevado entre las patas al propio FC Barcelona.

 

 

En el primer mundo futbolístico no hay economía en este momento que pueda llevarse a Messi, se vienen días intensos, el morbo levanta la mano y solicita un cambio Dybala-Messi solo para verlo junto a Cristiano en Turín, la inversión China del Inter de Milán sabe que es el momento; aunque tendrían que incluir a Lautaro Martínez en la negociación, el fondo de inversión qatarí del PSG hace cuentas, Guardiola parece ser el único que entiende a Lío, Gabriel Jesús, y un paquete de futbolistas del City podrían ser la luz al final del túnel. Hay formas de irse, de terminar con un proceso o iniciar otro, el FC Barcelona ha hecho una tesis de cómo terminar con UN AMOR QUE PARECÍA INFINITO.

 

 

HASTA LA PRÓXIMA

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