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El presidente Peña Nieto cometerá el último error de su gobierno si no da un paso atrás en su idea de reunirse con el presidente Trump la próxima semana.

La visita a Washington en estas condiciones puede ser, en efecto, un error terminal de su gobierno.

La agresividad del “arte de negociar” del presidente estadounidense, le ha traído a Peña Nieto algo de la solidaridad política que ha perdido a paletadas en los últimos meses.

Políticos de todos los partidos, incluido Andrés Manuel López Obrador, le han tendido la mano en estos días. Han entendido bien que Trump no es un problema de Peña Nieto, sino de México.

Nadie podrá reclamar a Peña Nieto que se niegue a ir a Washington en las condiciones de acoso y maltrato que le ofrece Trump.

Su negativa será vista como un acto elemental de dignidad y también como una muestra de realismo político.

No hay nada que negociar con quien solo ofrece amenazas y hechos cumplidos. La idea misma de negociar es puesta a un lado por quien anticipa públicamente lo que va a hacer horas antes de sentarse a hablar con la parte afectada.

Cualesquiera que hayan sido las conversaciones de los enviados mexicanos con el equipo de Trump, la grosera unilateralidad de este alza una barrera insalvable a la idea misma de negociación.

Es un buen síntoma que las conversaciones de los secretarios Videgaray y Guajardo con la Casa Blanca se haya prolongado por horas.

El presidente Peña Nieto debe dejar abierto ese canal, pero retirarse personalmente del escenario, reservando su respuesta pensada y controlada a las decisiones unilaterales de su contraparte.

Escribo esto a las 7 de la noche del día miércoles, luego de esperar todo el día el anuncio de la cancelación de la visita. Una visita anunciada, por cierto, por Trump y su equipo, reyes del unilateralismo.

La era del unilateralismo trumpiano ha empezado a caer sobre su vecino del sur. La sensación es opresiva.

Trump puede estar obrando el milagro de unir a México. Peña Nieto puede cometer el error de desunirlo y terminar de volverlo en su contra.

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