Pierden los alfiles de la 4T y del kirchnerismo

RubenCortes

Rubén CortésCanela fina

Buenos Aires es responsable del 40 por ciento de los de los votos del kirchnerismo y la CDMX del 60 por ciento de la 4T

Las derrotas electorales, a mitad del camino, han unido en la inquietud a los candidatos presidenciales de la 4T y del kirchnerismo: Claudia Sheinbaum, en la CDMX; y Axel Kicillof, en Buenos Aires, sufrieron caídas estrepitosas en las intermedias.

Sheinbaum y Kicillof son semejantes ideológicamente, y son los alfiles de los presidentes de México y Argentina para continuar el régimen populista en sus países. Pero tendrán que empujarlos con fórceps, porque ninguno jala entre los electores.

Como alcalde de la provincia de Buenos Aires, Kicillof fue barrido antier por la oposición 38,1 por ciento contra 33,5. Buenos Aires es el principal bastión del kirchnerismo, como aquí es la CDMX de la 4T, que en junio también fue derrotada por la oposición.

Kicillof y Sheinbaum son tan parecidos que, antes de que ganara la alcaldía de Buenos Aires, él fue paseado por CDMX como una estrella de rock, por el hoy secretario de Gobierno de Sheinbaum, Martí Batres.

Kicillof es alabado en el grupo de la CDMX el como gurú económico del Socialismo del Siglo 21: fue ministro de Cristina Kirchner y es el autor del apagón estadístico, con el cual el gobierno argentino prohibió publicar datos que no fueran los del gobierno.

O sea, eso de “yo tengo otros datos” fue creado por Kicillof, quien como ministro de Economía aisló a Argentina del mundo económico real, y el país descendió al nivel de “mercado de frontera”, casi sin intercambio de capitales con el exterior.

Kicillof ocultó a los argentinos, y al mundo, las cifras reales sobre la economía, y multó a las consultoras privadas que publicaron datos diferentes a los del kirchnerismo. El librito populista indica la obligación de ejercer el monopolio de los datos.

El chavismo es pionero: en 2012, dejó de publicar los índices sociales, como pobreza o desnutrición y, en 2014, el Banco Central de Venezuela dejó de publicar los reportes de inflación y del PBI. Hoy, Venezuela superó a Haití como país más pobre del continente.

En Morena aseguran que Kicillof tiene en Polanco una oficina de asesoría política y económica sobre expropiaciones (él expropió allá Repsol y Aerolíneas Argentinas) y programas sociales, como Renovate, que regalaba refrigeradores a cambio del voto.

Sin embargo, los aliados ideológicos continentales Sheinbaum y Kicillof viven horas bajas, tras las palizas que registraron en su primera prueba de fuego electoral como alcaldes, y como candidatos de sus jefes a sucederlos.

Deben ponerse las pilas: la provincia de Buenos Aires es responsable del 40 por ciento de los de los votos del kirchnerismo y la CDMX del 60 por ciento de la 4T.

No basta, como ella, poner monumentos indígenas.

Ni, como él, andar jovialmente sin corbata.

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