Minuto a Minuto

Nacional Gobierno y Morena: Días de vértigo
          El domingo fue el congreso de Morena para formalizar el relevo, Montiel afirmó: Esta dirigencia no tolerará corrupción en ningún gobierno de Morena y que deben tener una trayectoria impecable
Internacional Dos buques de guerra estadounidenses cruzan el estrecho de Ormuz tras un ataque iraní sin sufrir daños
El Comando Central de EE.UU. facilitó el paso de dos buques de guerra por el estrecho de Ormuz para restablecer el tránsito comercial
Nacional Activan alerta amarilla por onda de calor en la CDMX: ¿Cuáles son las alcaldías más afectadas?
La SGIRPC emitió un aviso especial por ola de calor en la Ciudad de México tras la registrada entre el 25 y 30 de abril
Deportes Multan al América tras polémica por alineación en juego de ida ante Pumas
En un comunicado, la FMF expuso que tras una revisión de la acción que habría provocado la falta al reglamento, falló a favor del conjunto azulcrema
Nacional México registra 3.6 millones de turistas en cruceros en el primer trimestre de 2026
La Sectur señaló la importancia del turismo de cruceros, al generar beneficios económicos directos en comunidades portuarias

Una obsesión de la opinión pública mexicana es si el gobierno de Andrés Manuel López Obrador podrá extender su dominio por muchos años, reeligiéndose él, o creando un nuevo orden político en el que prive, durante muchos años, la hegemonía construida por la llamada “Cuarta Transformación”.

Falta todo por ver, desde luego, salvo lo que hemos visto hasta ahora, a saber: que la gran transformación no tiene todavía grandes resultados. Está sostenida en la credibilidad del Presidente, pero no en los hechos duros de la economía, de la política social ni de la política/política, entendida esta última como capacidad de alinear intereses, ejercer constructivamente el poder y, otra vez, entregar resultados.

En todo caso, el dilema de la llamada CT es el del profeta desarmado de Maquiavelo, mencionado aquí: o crea los intereses del nuevo orden que desplazarán al viejo o los intereses del viejo orden le comerán las entrañas.

Como todo gobierno que quiere cambiar muchas cosas, el de López Obrador está desafiando muchos intereses creados pero le entrega poco todavía a sus futuros posibles beneficiarios.

Y cuando digo intereses creados no me refiero a intereses ilegítimos o ilegales. Me refiero a derechos adquiridos, a la fuerza de los hechos y a las rutinas de la costumbre.

Me refiero, por ejemplo, a los derechos de la burocracia que ha sido sometida a una austeridad que la despoja de derechos; a las inversiones hechas o pactadas que se ven de pronto sometidas a otras reglas; al cambio de las relaciones de la Federación con los estados; del gobierno federal con los otros poderes del Estado, y con los órganos autónomos que han sido blancos preferidos del cambio proclamado.

En su primer año, el gobierno de López Obrador ha destruido más de lo que ha construido. Se siente fuerte, porque parece no tener enfrente las resistencias que pudieran frenarlo. No parece tener oposición y actúa como si no la tuviera.

Aún así, su dilema es si, al tiempo que desmantela el orden viejo, está construyendo a los beneficiarios duros, irreversibles, del nuevo.

Mi impresión es que no: los beneficiarios de la llamada 4T son todavía un proyecto, una promesa, más que una realidad.

[email protected]