Minuto a Minuto

Internacional ONG señalan que ha disminuido el apoyo internacional a dos meses del sismo en Venezuela
Gran parte de las personas que perdieron sus viviendas se encuentran en refugios, donde se necesitan comidas y agua potable a diario, ya que no tienen cocinas ni neveras
Internacional Secretario de Guerra de EE.UU. no descarta bombardeos sobre Irán tras las nuevas sanciones
Las palabras de Hegseth llegan tras una semana de aparente descalada militar entre ambos países
Internacional Los ‘Topos Azteca’ desafian la burocracia para salvar vidas en Colombia
La brigada mexicana defiende una estrategia de intervención rápida, con equipos ligeros y sin depender de las grandes estructuras logísticas
Nacional Investiga FGR el hallazgo en CDMX de cajas con casi media tonelada de mercurio
El material peligroso quedó posteriormente a disposición del Ministerio Público de la Federación
Internacional ONU alerta una “peligrosa espiral” en Ucrania tras 4 años y medio de invasión rusa
La ONU sentenció que a cuatro años y medio de la invasión rusa a Ucrania, la necesidad de poner fin a la guerra no podría ser más urgente

Es optimista proyectar un dólar a 20 pesos, el petróleo a 55 dólares por barril y el crecimiento del PIB de 2 por ciento. Optimista… de qué otro modo calificarlo cuando tenemos que el tipo de cambio lleva casi 50 días arriba de 20 pesos; la mezcla mexicana de petróleo se situó en 47.9 dólares y el mundo entero se encuentra revisando a la baja los pronósticos de crecimiento económico.

¿Qué tiene de malo ser optimista? Me preguntarán ustedes. El optimismo es una de las “energías” que mueve el mundo. Es condición necesaria para la recuperación de un paciente enfermo; ingrediente insustituible para emprender una aventura empresarial e insumo imprescindible para acercarse a una chica en una fiesta. El mundo sería irrespirable, si el optimismo siempre se dejara gobernar por la cautela o sucumbiera ante el pesimismo.

Todo lo anterior es cierto, pero el presupuesto es otra cosa. Allí, el optimismo, si es excesivo, puede provocar malas decisiones. Un presupuesto puede ser una fuente de motivación para los servidores públicos, pero ése no es su propósito principal. Se espera de él que sirva como carta de navegación a través de un territorio desconocido, que es el año próximo. Por eso, el presupuesto debe ser tan realista como sea posible. Las cosas serán diferentes, si el dólar no promedia 20 pesos como proyecta el gobierno, sino 21 o 22 pesos, como piensan algunos pesimistas. Con un tipo de cambio más elevado, el pago o servicio de la deuda externa sería más alto, lo mismo que el costo de algunos proyectos. El precio de las refinerías se cotiza en dólares, lo mismo que una parte significativa de los insumos para el Tren Maya y también el equipamiento del nuevo aeropuerto.

¿Ya se compraron las coberturas petroleras? Más vale que ya esté “amarrado” este instrumento financiero, porque si no tendremos que encomendarnos a la Virgen del Petróleo (en caso de que la haya). Las finanzas públicas de México se han despetrolizado bastante, pero el oro negro sigue siendo una fuente muy importante de los ingresos públicos. Un ejemplo de ello es que nuestro país ha exportado un promedio de 1.1 millones de barriles diarios en el 2018. Esto significa ingresos por exportación de crudo de alrededor de 35,000 millones de pesos mensuales.

El precio del petróleo es cosa seria para México, pero en el presupuesto se utiliza como bálsamo para facilitar las negociaciones. Cada dólar que cae el precio del petróleo, significa 1.1 millones de dólares diarios, menos de ingresos para nuestro país. La mayor parte de estos recursos va a las arcas del gobierno, a través de los impuestos que paga Pemex. Si en el 2019 la mezcla mexicana se mantiene en los 47.9 dólares que cerró en vez de los 55 dólares que proyecta el presupuesto, habría un agujero importante en los ingresos públicos. Para empezar, tendríamos  2,810 millones de dólares menos de ingresos por exportación.

Imposible adivinar el precio del crudo para el 2019. Estaba en 77 dólares el 3 de octubre. En apenas 11 semanas, el precio de la mezcla mexicana ha caído 39 por ciento. Ahora está debajo de 48 y podría seguir cayendo, si se confirma la tendencia de desaceleración económica global, ¿es optimista calcular 55 dólares en promedio para el próximo año? Los diputados creen que no y apuestan a que habrá una recuperación. Ojalá tengan razón, porque si no, el reto será encontrar la forma de recortar 30 o 40,000 millones de pesos.