Pan para hoy y hambre para mañana

RubenCortes

Rubén CortésCanela fina

Por ejemplo, ahora el presidente quiere que el Banco de México le dé las ganancias del dinero que entró al país en 2020. Pero no hubo tal ganancia

Al replicar los programas chavistas de reparto de dinero, la 4T no tuvo en cuenta que Chávez nadó en dinero diez años por el barril de petróleo a 110 dólares. Este gobierno, en cambio sólo vive de los ahorros que le dejó el gobierno anterior. Y el ahorro se gastó.

Es simple, como el lenguaje del presidente: de donde sacas y no echas, se acaba. En esa situación, similar a la de cualquier hogar, se encuentra México hoy: el gobierno apuró todos sus “guardaditos” y lo que gana se le va en reponer algunos ahorros y en pagar deudas.

Por ejemplo, ahora el presidente quiere que el Banco de México le dé las ganancias del dinero que entró al país en 2020. Pero no hubo tal ganancia. Veamos:

–El Banco de México obtuvo 65 mil 017 millones de pesos, de los cuales dedicó 43 mil 242 millones a reponer ahorros, y 121 mil 775 millones a cubrir pérdidas. Así que no le quedó remanente para entregar al gobierno.

A la vez que en 2020 el Banco de México tuvo dinero que darle para gastos al gobierno, en 2020 los inversionistas extranjeros sacaron su dinero de México: 257 mil 238 millones de pesos, la cifra más alta de la historia, según el propio Banco de México.

Y, a la vez que el Banco de México no tuvo lana y que los inversionistas extranjeros sacaron la suya, en 2020 la economía se hundió 8.5 por debajo de cero, el peor registro en dos décadas.

Ante esta quiebra económica, y la necesidad de comprar votos para las elecciones de este seis de junio, el gobierno vació todas las cajas que encontró en 2018 al llegar al poder: desde el Fondo de Estabilización de Ingresos, hasta los fideicomisos público-privados.

Por ejemplo, consumió por completo el Fondo (que Peña se lo dejó con 246 mil millones de pesos), pues al cierre de 2020 ya sólo quedaban ahí nueve mil 497 millones. Ese Fondo fue creado por Fox. Es decir: este gobierno secó en dos años el ahorro de veinte.

Y gastó los 68 mil millones de pesos de los fideicomisos armados con dinero público y privado para financiar a científicos, creadores culturales atletas participantes en Juegos Olímpicos, becarios de estudios de posgrado, damnificados de desastres naturales…

Además, para regalar el dinero a sus votantes, el gobierno gasta tanto como lo que regala: el Banco de Bienestar se chuta 47.2 millones de pesos mensuales en trasladar las pacas de efectivo que es entregado en mano para se traduzca en votos.

Aunque, este gasto (sin producir y espantando inversionistas) es finalmente simple, como el lenguaje del presidente:

Pan para hoy, y hambre para mañana.

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