Minuto a Minuto

Deportes México se mide a Corea del Sur en el Estadio Guadalajara: ¿A qué hora y dónde ver este juego del Mundial 2026?
México y Corea del Sur disputarán su segundo partido en el Grupo A del Mundial 2026 en el Estadio Guadalajara
mundial 2026 En vivo: Uzbekistán vs Colombia, Grupo K del Mundial 2026
Uzbekistán y Colombia se enfrentan en la segunda jornada del Grupo K del Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México
Deportes Marea de colombianos inunda el Estadio Ciudad de México para el debut mundialista ante Uzbekistán
Miles de colombianos vistieron de amarillo el Estadio Ciudad de México para el debut de su selección en el Mundial 2026
Entretenimiento Sabrina Carpenter obtiene orden de alejamiento de cinco años contra su presunto acosador
El presunto acosador de Sabrina Carpenter, William Applegate, alegaba que ambos debían estar juntos para "salvar al mundo"
Internacional Congresistas de EE.UU. alertan sobre injerencia de Trump en elecciones de Colombia
En una carta cuestionan el respaldo de figuras políticas estadounidenses, incluido Trump, al ultraderechista Abelardo de la Espriella

Considerar el terrorismo “una forma violenta de lucha política”, es otorgar nivel a algo vil. Por ejemplo, en México habría que empezar a hablar, al menos, de narcoterrorismo, después de las masacres del domingo en Ciudad Juárez y ayer en Veracruz.

Al asesinar en la ciudad fronteriza a tres niñas de 150 balazos en una fiesta; y a 28 adultos en Coatzacoalcos, a tiros e incendiando un local nocturno, el crimen organizado mexicano da pasos rápidos para parecerse cada día más al terrorismo de Pablo Escobar en la Colombia de los años 80.

No olvidemos, tampoco, que el narcoterrorismo surgió allá tras las fracasadas negociaciones de paz del gobierno con el tristemente célebre capo. Las pláticas crearon un vacío en el enfrentamiento, durante el que nacieron las condiciones que luego relanzaron al crimen organizado.

Los 28 muertos de la masacre en Veracruz son más que los 22 de la reciente masacre de El Paso, una y otra con motivos diferentes, pero ambas destinadas a sembrar el terror: allá por odio y aquí porque el dueño del local no quería pagar derecho de piso o vender drogas.

Debe servir, en todo caso, para abrir el debate sobre si a los narcotraficantes que, en México, matan en masa se les debe considerar terroristas, pues el Código Penal contempla el Terrorismo, en su Capítulo VI, Artículo 139:

Se impondrá pena de prisión de seis a cuarenta años y hasta mil doscientos días multa, sin perjuicio de las penas que correspondan por los delitos que resulten, al que utilizando sustancias tóxicas, armas químicas, biológicas o similares, material radioactivo o instrumentos que emitan radiaciones, explosivos o armas de fuego, o por incendio, inundación o por cualquier otro medio violento, realice actos en contra de las personas, las cosas o servicios públicos, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad para que tome una determinación.

La misma sanción se impondrá al que directa o indirectamente financie, aporte o recaude fondos económicos o recursos de cualquier naturaleza, con conocimiento de que serán utilizados, en todo o en parte, en apoyo de personas u organizaciones que operen o cometan actos terroristas en el territorio nacional.

Entonces, ¿acaso no producen alarma, temor o terror entre los mexicanos los actos de barbarie del crimen organizado? Claro que sí.

Son para recordar las Memorias de Ultratumba, de Chateaubriand: “No conozco nada más servil, más despreciable, más cobarde y más obtuso que un terrorista”. O los textos de Günther Jakobs: “Los terroristas son una cubeta llena de alacranes”.

Por lo pronto, ya tenemos actos que deben ser llamados…

Narcoterrorismo.