No se necesita ser gran observador de la política nacional para saber que la organización “Sí por México”, integrada, entre otras personalidades, por el activista social Claudio X. González y el expresidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, es una institución acérrima opositora de Andrés Manuel López Obrador y de su gobierno de la 4T. “Sí por México” es la impulsora de la coalición “Va por México” que en esta columna hemos llamado “Alianza Tamalera”, puesto que está constituida por los partidos de dulce (PAN), de chile (PRI) y de manteca (PRD), tres institutos políticos a los que en los últimos tiempos se les ha diagnosticado tener la salud deteriorada y están carentes de un hombre fuerte y carismático, un líder con imagen de honesto, capaz de causar simpatía entre la ciudadanía.

Basta un paneo por los máximos dirigentes de los tres partidos para saber que ninguno de ellos reúne las condiciones necesarias para enarbolar la candidatura de la oposición rumbo al 2024. Marko Cortés, paradójicamente el jerarca blanquiazul es gris y da la impresión que sus órdenes no las acata ni Alexa; el dirigente tricolor, Alejandro Moreno, Alito, es un buen receptor de bótox pero no de votos, su cola es más larga que su lengua y su lengua más pestilente que su cola; el dirigente del sol azteca, Jesús Zambrano, bastante trabajo tiene con sostener el derruido cascarón de su partido, además es un extraño en los medios de comunicación, más ausente que un vegano en un asado familiar.

Por éstos motivos, de cara a la elección presidencial del 2024, los susodichos empresarios Claudio X. y Gustavo buscan afanosamente que a la alianza “Va por México” se le una el partido Movimiento Ciudadano, para formar un bloque opositor inusitado contra la 4T y su supremo dirigente, López Obrador. Esta pretensión está basada en un análisis de X. González: “En términos de votos absolutos, a nivel nacional, la oposición, es decir la “Coalición Va por México” más Movimiento Ciudadano, tuvieron cerca de 2 millones más de votos que Morena y sus aliados. Es decir, en voto total, el 6 de junio (del 2018), la oposición venció al oficialismo”. Además, opina este redactor, el dirigente antagonista debe de estar consciente que el partido naranja tiene nombres y hombres mejor posicionados ante el electorado que los que puedan aportar los tres partidos mencionados.

Por los motivos aquí expuestos, hace ocho días (absurda manera mexicana de decir hace una semana) Claudio X González, viajó a Jalisco, uno de los enclaves de MC donde sostuvo reuniones con el sector empresarial y con grupos de mujeres y reiteró la invitación al partido Movimiento Ciudadano para unirse al opositor frente amplio treta-partidista.

Según leí en la la sección Bajo Reserva, de El Universal, “la posibilidad de que Movimiento Ciudadano se sume a la alianza opositora de PAN-PRI y PRD en 20224 existe aunque está condicionada a varios factores, entre ellos, la manera en la que el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno salga de las filtraciones que Morena ha realizado de algunas de sus conversaciones (…) Nos aseguran que si el tema del presidente del PRI se complica, MC no está dispuesto a arriesgarse y mantendrá su postura de ir solo, pues asegura tener perfiles fuertes como los gobernadores de Nuevo León, Samuel García, y de Jalisco, Enrique Alfaro, además del alcalde de Monterrey, Luis Donaldo Colosio”.

Si el deseo de la dirigencia de “Sí por México” no se consolida, no se sorprenda usted si lee un anuncio en los periódicos: Se solicita candidato presidencial opositor en buen estado. Requisitos: carisma y buena reputación. Informes con Claudio X González y/o Gustavo de Hoyos. No es necesario experiencia ni que tenga bicicleta.

Punto final

Combinaciones peligrosas: Ignorancia y poder. Soberbia y dinero. Tos y diarrea.