Entre 2019 y 2021 México pasó del lugar número 7 al número 2 en la lista de los países más visitados del mundo. Esto sucedió en medio de circunstancias inéditas, la industria turística en el mundo vivió la mayor crisis de su historia en 2020 y comenzó una ruta de recuperación fuerte, pero dispareja en el 2021. Para afrontar tiempos excepcionales, México puso en marcha una estrategia que lo separó de las otras potencias turísticas: abrió las puertas a los turistas de una manera que contrastó con los controles que aplicaron los países desarrollados. Los turistas llegaron y mejoramos en los rankings, ¿Hicimos dumping sanitario?

Han sido años difíciles y eso complica los juicios de valor. La pandemia puso a la industria turística en terapia intensiva y había que hacer algo. Es una actividad que da empleo directo a casi 4 millones de personas y tiene que ver con casi 15 % del PIB. México los enfrentó sin el Consejo de Promoción Turística que desapareció en 2019. Cabe la pregunta: ¿qué hubiera sido diferente si este organismo siguiera vivo? Nunca lo sabremos. Pudo haber suavizado la crisis o, quizá, no servía para gran cosa. El hecho es que además de la pandemia, el sector turismo ha vivido otros problemas importantes, entre ellos el agravamiento de la crisis de seguridad pública en nuestro principal destino turístico, Quintana Roo y la pérdida de categoría en seguridad aérea, por parte de las autoridades de Estados Unidos.

Han sido años horribles para el sector turismo, pero algo se hizo bien. En 2021 conseguimos un crecimiento espectacular luego de una caída fenomenal en 2020. Llegaron casi 32 millones de turistas que dejaron 24,573 millones de dólares. Fueron 706 dolares por turista, frente a 438 dólares en 2020. Los ranking internacionales nos sirven para compararnos con los mejores del mundo y es notable que avanzamos posiciones en una clasificación que hace la Organización Mundial del Turismo. Alcanzar el número 2 mundial significó atraer mas turistas internacionales que Estados Unidos, España, Italia, Gran Bretaña o China.

Solo Francia tuvo más turistas internacionales que México en 2021. Ayudó la cercanía con Estados Unidos y la decisión de no poner controles efectivos para detectar a turistas que pudieran ser portadores del covid. ¿Es válido hablar de dumping sanitario? Las potencias turísticas que estaban en mejores posiciones que México decidieron imponer controles muy estrictos a la entrada de turistas. Es el caso de Estados Unidos, España, Italia, China y Japón. Ellos dieron prioridad al combate a la pandemia y subordinaron el desempeño de la actividad turística a la estrategia sanitaria.

¿Hicimos lo correcto? Sacamos “Sobresaliente” en turismo, pero tuvimos mal desempeño en salud, lo dicen las cifras de muertes en exceso. Tenemos datos muy buenos en la atracción de turistas y eso quiere decir empleos y negocios salvados. Al mismo tiempo, carecemos de datos que nos permitan saber el precio que pagamos: ¿cuántos contagios y muertes por covid en México se debieron a esta política de puertas abiertas con los turistas? ¿se pudo haber encontrado un mejor balance entre economía y salud?

Estamos viendo la luz al final del túnel de la pandemia y las potencias turísticas mundiales harán todo para recuperar sus lugares. ¿Qué hará México? Somos uno de los países más importantes en el turismo, el número 1 en América Latina y, en teoría, estamos sobrediagnosticados. Nuestras fortalezas están en la riqueza de nuestros recursos naturales y el patrimonio cultural; la hospitalidad “natural” de los mexicanos y la existencia de un ecosistema empresarial muy competitivo en restauración y hotelería, que permite ofrecer una excelente relación calidad-precio para los visitantes internacionales.

Las debilidades son, en cierto sentido, nuestras áreas de oportunidad para mejorar: sanidad e higiene; desarrollo sostenible y cuidado del medio ambiente; infraestructura aérea, carretera y portuaria; seguridad… seguridad, seguridad y seguridad. El siguiente susto para el sector turismo vendrá de la mano de un episodio de inseguridad. A mediano plazo, hay focos prendidos relacionados con el cuidado del medio ambiente. Son las exigencias de la comunidad internacional, pero también los riesgos del territorio mexicano ante el cambio climático: somos uno de los 12 países más vulnerables. Los destinos de sol y playa tendrán que poner atención a esto que puede cambiarles la vida en los próximos 20 o 30 años. No tengo bola de cristal, pero puedo ver los elefantes que están en la habitación. Casi todo mundo puede verlos.