1 El Banco de México ha subido cuatro veces la tasa de interés de referencia desde fines de junio del año en curso. Estas decisiones de política monetaria no han sido unánimes al interior de la Junta de Gobierno del banco central, pero han sido reconocidas como correctas por la inmensa mayoría de los expertos. No han servido, sin embargo, para controlar la inflación. Esta se ubica por encima del 6% y los expertos encuestados por el banco central proyectan que cerrará el año alrededor de 6.8 por ciento. Esta sería la inflación más alta para un fin de año en dos décadas. Hay muchas preguntas que podemos hacer sobre la eficacia de estas decisiones del banco central, una que vale la pena poner en la mesa es: ¿Qué hubiera pasado si el Banco de México no hubiera subido las tasas… Qué habría pasado con la inflación?

2 Los incrementos de las tasas de interés sirven en teoría, también, para retener o atraer capitales. Una tasa alta es atractiva, siempre y cuando el país cumpla con otros criterios; estabilidad del tipo de cambio; nivel de inflación; grado de autonomía del banco central y confianza de los inversionistas en el país, entre otros. En 2021, se ha registrado una fuerte salida de capitales que estaban invertidos en deuda gubernamental de México. De enero al 1 de noviembre fueron 267,000 millones de pesos. Esta cifra es récord absoluto. Supera la marca establecida en el 2020, cuando fueron 257,000 millones de pesos entre enero y diciembre. El año pasado salió dinero en un contexto de grandes descensos en las tasas de interés. Pasamos de 7.25 a 4.25, gracias a siete bajas. Este año, la salida de capitales se incrementó, a pesar de los incrementos en las tasas, ¿puede hacer algo más el banco central… Alguien más en Palacio Nacional?

3 Las decisiones del Banxico en 2021 son similares a las que han tomado otros bancos centrales de países emergentes. En Brasil, la tasa de interés pasó de 2.25 a 7.75 en el periodo que va de marzo a noviembre de 2021. En Chile, la tasa de referencia empezó el año en 0.50% y ahora está en 2.75 por ciento. En Turquía, el alza en las tasas ha sido una de las más drásticas del mundo. Empezó 2021 en 9% y ahora está en 19 por ciento. Un dato interesante es que el presidente de Turquía ha sido muy activo en la remoción de sus banqueros centrales. Erdogan afirma que el alza de tasas de interés propicia alzas en la inflación. Si pudiera probar su teoría, podría ganar un Nobel de Economía.

4 Los bancos centrales de las mayores economías del mundo han mantenido sin cambios las tasas de interés en 2021, como parte de un conjunto de medidas para impulsar la recuperación económica. Este es el caso de la Reserva Federal de Estados y el Banco Central Europeo que mantienen tasas de 0 por ciento. El Banco Central de China dejó las tasas en 3.85 por ciento. En el caso de Japón, la tasa del banco central es negativa, -0.10. Para México, la decisión de tasas más importante es la de la Fed. Hasta hace poco se daba por hecho que Estados Unidos mantendría las tasas sin cambios hasta 2023. Los datos de inflación de octubre, que registran los niveles más altos en 30 años, ha sembrado la inquietud de que la Fed podría empezar a subir tasas en el 2022. Si fuera así, el Banco de México tendría una presión adicional para subir tasas.

5 La decisión de política monetaria que tomó ayer el Banco de México es la penúltima en la que participará Alejandro Díaz de León Carrillo. Este economista nacido en 1969 ha sido gobernador del banco central desde el 1 de diciembre de 2017, cuando sustituyó a Agustín Carstens. La última decisión de tasas de interés que encabezará Díaz de León será el 16 de diciembre. Es casi un hecho que ese día también habrá un incremento de tasas. El banquero central cerrará su gestión en plan Halcón, para usar un término que emplean los comentaristas anglosajones. El próximo gobernador será Arturo Herrera, cercano a AMLO y a quien muchos anticipan que será más Paloma, en el sentido de partidario de una actitud menos agresiva en combate a la inflación. ¿Será?