Minuto a Minuto

Nacional No puede llamar a la revocación
No sé por qué insisten en violar la Constitución, cuando no se ha perdido la confianza en ella. Al contrario
Nacional Ejército despliega mil 170 elementos en tres estados para reforzar la seguridad
El despliegue de los elementos militares tiene el objetivo de reforzar la seguridad y contener la actividad delictiva
Nacional El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, llega a México
El canciller Juan Ramón de la Fuente recibió al presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, en Quintana Roo
Internacional Trump afirma que EE.UU. desconocía que Israel atacaría un campo de gas en Irán
Trump advirtió que Israel no atacará el campo de gas Pars Sur en Irán, salvo si este vuelve a atacar refinerías en Qatar
Internacional Mueren cuatro mujeres en Cisjordania por impacto de misiles iraníes
Las mujeres murieron a consecuencia del ataque por parte de Teherán contra suelo israelí que afectó al sur de Cisjordania

Quizá la objeción más penetrante que puede hacerse a los candidatos independientes es que, al final, si quieren prosperar, o si prosperan, tendrán que tomar la forma de un partido, y comportarse como tal.

Nada desearía yo más que ese destino para el difuso pero potente movimiento independiente. Nada querría tanto como que, después de un éxito electoral, o camino a él, el movimiento diera lugar a un nuevo partido, el partido de los muchos mexicanos talentosos que no caben hoy o no quieren caber en los partidos existentes.

Le haría mucho bien a la democracia mexicana tener toda esa energía extra puesta al servicio de un esfuerzo común, ojalá también de una agenda común, para pelear por el gran pedazo de los votos que está en la mesa para ellos (36% según la encuesta de El Financiero).

Diría más: si el movimiento independiente no llega a convertirse en una formación política efectiva, sus posibilidades de ganar algo serio en la elección del 18 disminuirán drásticamente, lo mismo que sus posibilidades de ser un nuevo actor estable en la vida democrática de México.

Si algo echo de menos en el libro de Jorge Castañeda, Sólo así, referente obligado de esta discusión es un apunte sobre cómo podría irse vertebrando este movimiento desde ahora, creando al menos un foro, un cónclave, una instancia pública de reunión, conversación y acuerdo de los independientes.

Lo que parece irrebatible en el libro de Castañeda es su convicción de que la candidatura independiente por la Presidencia (y por todos los otros puestos en disputa, añado yo) debe ser una candidatura única que no fragmente, sino concentre los votos.

Entiendo las críticas que se hacen a los independientes como un animal difuso, de procedencias no siempre claras. Lo que no entiendo es que no haya la misma mirada intensa y exigente para el triste menú de nuestra partidocracia.

Puestos a comparar capacidades e intereses, hay en la partidocracia más franquicias comprobadamente impresentables que candidatos independientes de cuya eficacia, intenciones o patrocinios haya que dudar por principio.

[email protected]