Este próximo jueves el gobierno de Andrés Manuel López Obrador estrenará a su tercer secretario de Hacienda y Crédito Público en menos de tres años de gobierno.

Es sabido que varios de los exfuncionarios de la 4T salen echando pestes de la actual administración, pero pocos al nivel del ex secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, quien no ha tenido empacho en señalar con todas sus letras las pifias económicas del actual gobierno.

Tan solo en su más reciente artículo en la prensa le receta al gobierno el título: Un error económico garrafal.

Pero no sólo es el título, el exsecretario reclama y fuerte cómo la administración de López Obrador dejó solos a los mexicanos en plena crisis por la pandemia y permitió que se perdieran millones de empleos en lugar de respaldar a la gente con recursos fiscales.

Y les dice Urzúa: “Por ignorancia supina y mera necedad, el gobierno persistió con su narrativa infantil de que pronto habría un repunte como en forma de V”. Lo que esta semana escribió Carlos Urzúa es la constante de lo que ha señalado desde que dejó el gobierno federal.

Seguramente el próximo ex secretario de Hacienda, Arturo Herrera, no hará públicas sus opiniones del manejo personalísimo que hace el presidente López Obrador de las finanzas públicas. Podrá tener opiniones similares a las de Urzúa, o a las de cualquier analista con conocimientos básicos de economía, pero seguro que será cuidadoso para no expresarlas.

Y más cuando le va a deber a López Obrador su siguiente puesto público.

Está claro que a Herrera Gutiérrez ya le urge irse a despachar como gobernador del Banco de México, tanto que no resistió la tentación de hacer pública su postura en torno a la más reciente y polémica decisión de política monetaria de la Junta de Gobierno.

Para Herrera las presiones inflacionarias actuales son temporales, por lo tanto, calcula que habrán de disminuir en los meses por venir. Una postura mucho más política que la de su ex subordinado Gerardo Esquivel, quien hoy como subgobernador del Banco de México calificó la decisión mayoritaria de sus compañeros de precipitada.

Como sea, Herrera deja ver que si hoy estuviera ya en el banco central probablemente la tasa interbancaria a un día del Banxico no hubiera subido ese cuarto de punto. Podríamos estar en la antesala de un banco central más tolerante con la inflación justo cuando mayores presiones estaríamos por enfrentar.

El futuro ex secretario Herrera parece que podría ser mucho más moderado en sus opiniones respecto al manejo que hace el Presidente, sobre todo del presupuesto de egresos.

Lo que tenemos que conocer ahora, y que realmente es una incógnita, es qué tan alineado a los dictados presidenciales será el futuro secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O.

No pasará mucho tiempo para saberlo. Tan pronto como se presente el Paquete Económico para el 2022 podremos ver qué tanto pueden pesar las opiniones de un experto, o no, al momento de diseñar un paquete de ingreso y gasto para una economía del tamaño y la importancia que todavía tiene la economía mexicana.

Otra pregunta que recorre los mercados es ¿cuánto tiempo aguantará el futuro secretario de Hacienda?