La sencillez es brutal: de donde más huyen de la pobreza los ciudadanos, es de los países gobernados como afirma Tatiana Clouthier que manda el presidente de México: “Lo rodea una jauría de funcionarios y no deja avanzar los proyectos”.

Sólo en agosto, Estados Unidos informó que hizo en su frontera sur la mayor detención de migrantes ilegales de la historia (86 mil), y que los primeros cuatro lugares correspondieron a ciudadanos procedentes de México, Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Es el ejemplo más devastador del fracaso del sistema de gobierno populista basado en las decisiones tomadas por una sola persona, sin consultar a sus secretarios de Estado o ministros, según se les designe a los funcionarios en cada país.

Porque Tatiana Clouthier miente, culpando a la jauría de subordinados que dice que rodea al presidente. Ella sabe muy bien que es el propio presidente, quien designa a eso que denomina “jauría”, para que acepten sus órdenes sin chistar. Por eso los pone.

De ahí que el presidente le diera, la semana pasada, a un licenciado en Humanidades el puesto clave de subsecretario de Economía: colocó en ese cargo a Alejandro Encinas porque es el hijo de Alejandro Encinas, un compa suyo de la política de toda la vida.

El humanista Alejandro Encinas hijo sustituyó a una eminencia de la economía: Luz María de la Mora, exrepresentante ante la Unión Europea, exjefa de Negociaciones Comerciales Internacionales y de Relaciones Económicas y Cooperación Internacional.

Este tipo de decisiones: en Economía un humanista en lugar de una economista, es a lo que Tatiana Cloutier lo llama “jauría”, aunque una “jauría” de la que ella formó parte de buena gana, hasta que creyó que era demasiado humillante el ninguneo que recibía.

Pero el presidente lo explica de otra manera, eso de la “jauría”:

Nuestros funcionarios deben tener 90 por ciento de honestidad y 10 por ciento de experiencia. Ya para irnos entendiendo mejor, porque hay quienes tienen mucha experiencia, están graduados hasta en universidades del extranjero, tienen hasta doctorados, pero son deshonestos, y a nosotros lo que más nos importa es la honestidad”.

El resultado es que, tiene rostro mexicano, la ola de migrantes que intenta ingresar a Estados Unidos para escapar de la pobreza, aun cuando México es el mayor beneficiado en el mundo en el comercio con Estados Unidos: mil millones de dólares al año.

Aun así, los mexicanos lideran las detenciones de la patrulla fronteriza en 2022, con el 37 por ciento del millón 17 mil 951 migrantes capturados de enero a mayo. Además, en el intento murieron casi dos mil por deshidratación, ahogamiento e hipotermia.

Es la cara más cruda del fracaso del populismo, que aquí quieren 30 millones.