Minuto a Minuto

Nacional La boleada vil al vil presidente de la Corte
Ayer vimos un retrato de la soberbia, vileza degradante de la 4-T, cuando al presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, sus ayudantes le limpiaron los zapatos en la calle, públicamente y él, petulante, lo toleró vergonzosamente
Internacional Juez de EE.UU. prohíbe a ICE utilizar datos tributarios para localizar migrantes
El uso de datos tributarios con fines migratorios podría disuadir a millones de personas de cumplir con sus obligaciones fiscales por temor a represalias
Internacional Casa Blanca insiste en que EE.UU. y Cuba están negociando y exige prudencia a La Habana
El mensaje respondió a declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que ya se hablaba con representantes de Cuba
Nacional México amplía diálogo sobre minerales críticos con Canadá, Japón y UE, tras pacto con EE.UU.
"Tendremos un diálogo muy similar sobre minerales críticos con otros países del mundo en los próximos 60 días", indicó Marcelo Ebrard
Nacional Balacera en el Centro de Monterrey deja siete personas lesionadas
Entre los lesionados se encuentran cuatro mujeres de alrededor de 40 años, una menor de 15 años y dos hombres de 45 y 55 años

Nos presentó Pepe Guindi a finales de los 90 en su restorán Il Punto de Polanco.

“Se tienen que conocer”, me había insistido, sabedor de los juicios y prejuicios que guardaba yo sobre su prominente amigo, admirado por muchos, como yo, y detestado por muchos… como yo.

“¿Qué clase de periodista eres?”, me azuzaba. “¿Solo hablas con gente que hace o piensa lo que tú?”, me aguijoneaba.

Tenía razón.

Jacobo Zabludovsky me saludó con una familiaridad que agradecí, y la sorpresiva presencia de Lucho Gatica me hizo ver que Pepe se había asegurado de que aquel nuestro primer encuentro nos fuese lo menos incómodo posible. Y jamás lo fueron siempre que volvimos a comer, solos o acompañados, en aquel y otros lugares (ni se diga su Centro Castellano).

Su cálido trato hacia mí lo superaba siempre su adorable esposa.

Disfruté mucho con él entretenidas y memoriosas conversaciones, con anécdotas de colección y puntadas carcajeantes.

En su muerte, como todas triste, celebro haberlo conocido, seguro tarde mas por fortuna a tiempo.

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