Minuto a Minuto

Nacional Morena denuncia a Samuel García y Mariana Rodríguez por presunto desvío de recursos
La denuncia contra Samuel García y Mariana Rodríguez fue presentada por el dirigente de Morena en Nuevo León, Anabel Alcocer
Nacional Morena impulsa juicio político contra Maru Campos por caso de agentes de la CIA
El recurso fue impulsado por diputados de Morena, quienes señalan a Maru Campos por presuntamente permitir el ingreso de agentes extranjeros a Chihuahua
Economía y Finanzas Carlos Slim anuncia inversiones en México de 5 mil millones de dólares en 2026
Carlos Slim afirmó que las inversiones comenzarán a reflejarse en México el próximo año y aseguró que el país tiene potencial de crecimiento económico
Internacional La Administración Trump demanda a la Universidad de California por supuesto antisemitismo
La demanda contra la Universidad de California acusa a la institución de someter a empleados judíos e israelíes a un ambiente laboral hostil
Internacional Miles de residentes en California permanecen bajo orden de evacuación por fuga química
El incidente obligó a evacuar a unos 50 mil residentes ante el riesgo de explosión de un tanque con metacrilato de metilo

Los precios de las gasolinas son muy importantes en el comportamiento de la inflación de Estados Unidos, pero ayer los mercados se enfrentaron a la realidad de que el aumento de los precios va mucho más allá de estos combustibles.

La primera apariencia de la inflación de Estados Unidos del pasado mes de agosto era que efectivamente se empezaba a controlar. La medición general de precios del mes pasado fue de 8.3% en términos anuales, menos que 8.5% de julio y mucho menos que 9.1% de junio.

En esa fachada de un buen resultado, las gasolinas ya acumulaban una baja de 8% en julio y de 10% en agosto.

Hasta ahí todo pintaba bien, en apariencia. De hecho, con estos niveles Estados Unidos ya tiene una inflación más baja que México y con precios de las gasolinas mucho más baratos que en nuestro país, en sentido contrario de lo que presumía hasta hace poco el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La realidad es que detrás de un aparente buen dato de inflación general quedó la evidencia de que ese nivel inflacionario alto durante tanto tiempo ya causó daños en el siguiente nivel de formación de precios.

Lo que escuchan en los mercados neoyorquinos de los analistas que habitualmente consultan es que hoy 70% de los precios del Consumer Price Index (el índice de precios al consumidor) tiene un incremento de más de 4% anualizado mes a mes.

Y lo que acaba de confirmar que las noticias no son buenas, más allá del elevado incremento que tuvieron los precios de los alimentos, es que la inflación que está en el corazón, la que conocemos como inflación subyacente, subió de 5.9 a 6.3% anual.

La noticia es mala, porque la Reserva Federal (Fed) tiene que hacer mucho más para regresar la inflación al carril deseado de 2% de inflación general anual, pero la reacción de los mercados hace las cosas mucho peores.

Pecando de optimistas, la expectativa era que se mantuviera la desaceleración inflacionaria para que la Fed moderara sus incrementos de la tasa interbancaria. Por lo tanto, las apuestas se dirigieron hacia allá.

Como la inflación no se comportó como suponían los mercados, la corrección de ayer fue radical y por lo tanto vimos un día rojo de movimientos bruscos.

La próxima semana es la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed y, otra vez, tres de cada cuatro participantes del mercado esperan un incremento de 75 puntos base en la tasa referente.

Eso acabaría por dar la razón en México a los banqueros centrales que se muestran más renuentes a bajar el paso del endurecimiento de la política monetaria.

No es solo seguir los pasos de la Fed, como ya se quejan algunos, es la realidad que la inflación general en México no logró tocar un techo el mes pasado y que la inflación subyacente mantiene una trayectoria ascendente ininterrumpida.