Davos. ¿Cuándo fue la última vez que estuvo en un auditorio vacío?, pregunté a Peter Gabriel. “En la adolescencia, quizá a los 15 o 16 años”. La cuestión fue planteada en una sala del Foro de Davos, donde había seis personas en la mesa de los expositores, dos técnicos controlando la iluminación y el sonido… y cuatro personas escuchando.

El rockstar estuvo en la presentación de una iniciativa en favor de una Internet y comunicaciones móviles libres de espionaje de los Gobiernos y libres de la minería de datos personales de la compañías.

“No me preocupa que no haya multitudes ahora. Éste es uno de los grandes temas de los próximos años”, dijo Gabriel.

Amabale, con una barriga prominente y calvo, no parece rockstar. No tiene groupies ni afán por ser el protagonista de la presentación. En este escenario, la voz principal corresponde a gente menos famosa como Mikael Hagstrom, del instituto SAS, o el vicepresidente de Human Rights Watch.

En Davos, Peter Gabriel no es un rockstar.