El war room de AMLO


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Alberto AguirreSignos vitales

Ausentes de la Cumbre Mundial de la Comunicación Política, que este viernes concluirá en Lima Perú, los “auténticos estrategas y creativos” de la campaña de Andrés Manuel López Obrador han dado la cara, en una respuesta contundente a los consultores políticos —como Antonio Sola o Sergio José Gutiérrez— que presumen haber creado al fenómeno electoral llamado AMLO.


Ausentes de la Cumbre Mundial de la Comunicación Política, que este viernes concluirá en Lima Perú, los “auténticos estrategas y creativos” de la campaña de Andrés Manuel López Obrador han dado la cara, en una respuesta contundente a los consultores políticos —como Antonio Sola o Sergio José Gutiérrez— que presumen haber creado al fenómeno electoral llamado AMLO.

Ayer en la capital peruana, durante la segunda jornada de la Cumbre Mundial de la Comunicación Política, Roy Campos ofreció una conferencia magistral para responder a la pregunta. ¿Podía perder AMLO? Los rivales del líder izquierdista —razonó el presidente de Consulta Mitofsky— no entendieron el momento y subestimaron a Morena. La campaña de miedo fue inútil. Y no sólo el hartazgo del electorado determinó el fracaso de Ricardo Anaya y José Antonio Meade, sino que también hubo una campaña mediática que resultó efectiva.

La portada de la revista Campaing&Elections en español está dedicada a los “auténticos estrategas y creativos” de Morena. Una veintena, entre los convocados. ¿Los más famosos? Tatiana Clouthier, Yeidckol Polevnski, Mario Delgado y Jesús Ramírez Cuevas, los cuatro voceros de la campaña presidencial. Entre los que por primera vez se hacen visibles resaltan Epigmenio Ibarra, el exfoxista Santiago Pando; Carlos Salces, de Radio AMLO; los hermanos Silva Yanomé, de Heurística Comunicación, Daniel Sibaja… el war room que ideó los mensajes y el discurso lopezobradorista. A la cita para la foto del recuerdo faltaron el publicista José Antonio Casillas, Hugo Scherer y César Alejandro Yañez Centeno, comunicólogo imprescindible para el presidente electo.

Yañez es el más conocido, de acuerdo con un perfil de los comunicadores de AMLO al que tuvo acceso esta columna. Cercano a Porfirio Muñoz Ledo y Cuauhtémoc Cárdenas, comenzó a trabajar con el político tabasqueño hace 22 años y es el único de sus colaboradores que han estado a su lado, en las tres campañas presidenciales y las giras nacionales que ha realizado desde entonces.

Salces, menos visible, también forma parte del equipo compacto de López Obrador. Cineasta de profesión —ganó un Ariel por la película Bienvenido Welcome— fue quien grabó los spots anteriores a la campaña 2018. Es el creador de la frase “ya sabes quien”, y dentro del grupo de campaña se sabe que en su casa fueron grabados otros anuncios con frases como “ese avión no lo tiene ni Obama” y “frijol con gorgojo”. No existió un solo spot en el que apareciera Andrés Manuel hablando que no fuera hecho por él.

Junto con Casillas, trabajó los spots con Carlos Salces. Pero Casillas es quien tuvo la iniciativa de llamar Juntos Haremos Historia a la coalición ganadora y fue el creador del logotipo de AMLO para la campaña.

Scherer, publicista de comprobada trayectoria y eficacia, merece menciones aparte.

EFECTOS SECUNDARIOS

CERCANÍA. Y mientras, en el complejo de concreto de la calle Carlota Armero, sede del Tribunal Electoral del Poder Judicial federal, están listos para iniciar la calificación de la elección presidencial. Los magistrados de la sala superior empezarán a resolver los juicios de inconformidad tramitados por Encuentro Social y Nueva Alianza y luego pasarán a la validez del cómputo de los votos, para concluir con la calificación de la elección y la entrega de la constancia al ganador de los comicios. AMLO será presidente electo en tres semanas, a más tardar. De nada valió la postura dilatoria del líder nacional del PES, Hugo Eric Flores, quien cree que los magistrados sólo podrán ponerse a trabajar hasta que el INE concluya con la fiscalización. “No leer” las leyes en la materia tampoco es su fuerte.

¿PEREGRINOS? La casa de transición de Andrés Manuel López Obrador es centro de peticiones de todo tipo, como la registrada este jueves en la que se presentaron representantes de la sociedad civil para pedir cambios a la Ley de Adquisiciones de gobierno. Entre ellos, el abogado Alberto Woolrich, vocero de Tolerancia Cero, quien llevaba un expediente en el que acusa a tres empresas del sector TI, entre las cuales destaca Deloitte Consulting Group. Sin embargo, no quiso ser entrevistado al ver pancartas que lo relacionaban con José María Rioboó, responsable de la ingeniería estructural de la recién desplomada plaza Artz y con un interés particular en el sector de tecnología. En su lugar tomó la palabra Janette Ficachi para explicar en una improvisada conferencia de prensa que empresas de TI afectadas por la disparidad en licitaciones de gobierno se quejaron con Tolerancia Cero de esta situación, por lo que procedieron a investigar sin ningún interés particular. Cosa por demás rara y así se lo hicieron notar los medios allí presentes que le cuestionaron el interés de su organización, pues se negó una y otra vez a dar nombres de las empresas denunciantes y de los integrantes de la misma ONG.

ASIMETRÍAS. Las medidas que el nuevo gobierno federal ha propuesto para ajustarse el cinturón no serán suficientes para garantizar un plan fiscal sin riesgos de endeudamiento. José Besil, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, afirma que ampliar la base de contribuyentes que actualmente es de 66 millones 551,144 mexicanos mediante impuestos que ya existen, es fundamental si se pretende no aumentar más impuestos y generar más ingresos a la nueva administración. Los retos no son fáciles: continuar y fortalecer las implementaciones tecnológicas y medidas fiscales que han favorecido el crecimiento del padrón de contribuyentes en 69.9% en el sexenio por concluir y, por otro lado, combatir la informalidad laboral en la que se encuentra más de 50% de la PEA y que ha dejado graves estragos al erario público. ¿Y el equipo fiscal de AMLO?