eguros de que ya donde se presenten los reciben acarreados con el coro “¡Presidenta!” o “¡Presidente!” y dos de los aspirantes reprochándole a su partido jugar con los dados cargados y no garantizar un “piso parejo”, los morenistas ilusionados con suceder a López Obrador tienen la desfachatez de poner el grito en el cielo por las reconvenciones del Instituto y el Tribunal constitucionales en la materia, en vez de recurrir a éstos para que les salvaguarden sus derechos políticos.

Nada reclaman Claudia Sheinbaum y Adán Augusto López, pero sí Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal. Simpatizante del canciller, la senadora Martha Lucía Micher, cabeza de la facción Progresistas por la Unidad y Piso Parejo, deplora los actos anticipados de campaña y exige a la dirigencia que lidera Mario Delgado reglas claras para que la competencia interna sea “democrática” y evitar la promoción de aspiraciones personales.

“Vemos con gran preocupación que se han desplegado acciones de promoción personal que implican el uso de recursos materiales y humanos, que no solamente atentan contra la equidad del proceso, sino que llegan a ser potenciales ilegalidades”, alertó, porque se contraviene la proclama “no mentir, no robar, no traicionar” del Presidente, a los que suma el “no simular en los procesos internos”. Ipso facto, el senador Monreal aprovechó la pelota: recordó que viene planteando que Morena establezca reglas equitativas, acceso igualitario y se comporte con ética política:

“Coincido con el planteamiento que hace el canciller y me parece que a todos ayuda que se fijen estas reglas para evitar cualquier tentación de desvirtuar la democracia.

Es oportuno y vamos a ver qué respuesta tienen a este planteamiento. Vamos a ver qué sucede en los próximos días, y obviamente, si él lo plantea así, es porque ve que las situaciones no están del todo parejas, no hay piso parejo, hay favoritismo y eso todo el mundo lo puede ver. Lo advertí, ya hay miles de bardas, de pancartas, miles de cosas…”.

Disciplinada y sabedora del afecto y confianza de López Obrador, la jefa de Gobierno elogia el método de encuesta para la designación y no chista, en tanto que el secretario de Gobernación se atiene “a los tiempos” del y a lo que decida “el señor”.

El cuarteto, sin embargo, suscribió el ominoso desplegado (junto con donnadies abajofirmantes) contra la resolución del INE —confirmada por el Tribunal— que les prohíbe realizar, organizar y convocar cualquier evento como los de Estado de México y Coahuila, y lloriquean porque, según ellos, la prohibición es parcial y violatoria de las libertades. Lo cierto es que a las tres corcholatas presidenciales (Monreal no tiene la bendición) las autoridades electorales les provoca urticaria.

Incondicional hasta la ignominia, Adán Augusto sueña inclusive con lo imposible: “Si me corre el INE no importa, porque ya lo van a desaparecer los diputados”, alardeó con inaudita prepotencia…