Antes que Morena, el PRI alcanzó un acuerdo político en el Estado de México. En vísperas del arranque formal de la contienda por la gubernatura –que se resolverá dentro de 10 meses—han decidido que sea mujer su abanderada. Y que en las negociaciones de la alianza Sí por México, mantendrán su opción, ante el PAN.

Las mediciones más recientes son indubitables: Delfina Gómez es la morenista mejor posicionada. Fernando Vilchis, alcalde de Ecatepec, obtuvo mejores calificaciones que el senador Higinio Martínez y el director de las Aduanas de México, Horacio Duarte.

Esas mismas mediciones —aunque Mario Delgado omitió esa información— revelan que la intención de voto para Morena y para el PRI está empatada. Y, lo que es peor, que si la directiva del partido hubiera cumplido con su cronograma, la ventaja de la secretaria de Educación Pública no sería tan nítida.

La fortaleza del PRI es una variable independiente, en la planeación del partido oficialista. Ya sea con Alejandra del Moral o con Ana Lilia Herrera, el tricolor tendría una candidatura competitiva. Muy rentable.

La entidad más poblada del país tendrá una gobernadora, a partir del 1 de septiembre del 2023. Movimiento Ciudadano podría echar a perder ese pronóstico, si postula al senador Juan Zepeda.

Las encuestas definieron que Delfina coordine los comités para la defensa de la Cuarta Transformación. ¿Pero anticipan que la titular de la SEP sea la próxima gobernadora mexiquense? Nada más falso.

De hecho, la estrategia morenista tuvo que precipitarse, ante señales indubitables de la debilidad de la nominación morenista. Higinio Martínez era un actor relevante y ocasionó el ruido necesario para emparejar la contienda.

El dedazo morenista —disfrazado de encuesta— resulta insuficiente para acallar las molestias al interior de Morena. La apuesta resulta exagerada: Delfina no es la mejor candidata. Y no lo será. Pero el partido guinda concita 35% de la intención de voto entre los mexiquenses.

Ese porcentaje no es suficiente. Si el PRI resuelve su conflicto interno, habrá ganado el 2023… ¿y Alejandra del Moral?

Efectos secundarios

DESTAPES. Las pesquisas que realizan la Unidad de Inteligencia Financiera y la Fiscalía General sobre las finanzas del expresidente Enrique Peña Nieto avanzan, sin deméritos. María Isabel Barroso, ha sido pieza clave en las relaciones que habrían desembocado en el desvío de millones de pesos. Lo comento porque la mujer nombrada entre sus cercanos como Maribel, su esposo Luis Alfonso Rodríguez, su hijo Maximiliano, y Héctor Alfonso Maccise Yitani, su socio, serían pieza clave en el envío y operación de onerosas cantidades en países conocidos como paraísos fiscales del Caribe, pero también en España, Houston y Miami.