Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

#AbrimosOMorimos

Lourdes MendozaEn la mira

Lourdes Mendoza Peñaloza señala que la industria restaurantera que siempre nos llenó de alegría, de satisfacciones,hoy empieza a desaparecer

¿Vamos a usar la ciencia y los datos duros en beneficio de la mayoría o vamos a hacer política y usar el poder para beneficiar a nuestra clientela electoral?

La urgencia es verdadera, los restauranteros están al límite; están endeudados con bancos, con proveedores, con el IMSS y súmele, además, peleados con sus caseros. Algunos, inclusive, buscando cómo reestructurarse con su personal.

Una industria que siempre nos llenó de alegría, de satisfacciones, de momentos únicos, hoy empieza a desaparecer, se desvanece y debilita poco a poco, mostrando señales de que miles no sobrevivirán a esta pandemia, no por la pandemia en sí, sino por cómo ha manejado este gobierno la actual crisis de salud.

Los formales no, los informales sí

Ante el llamado a desobediencia de AbrimosOMorimos, las autoridades le pidieron a la industria “no politizar” y ofrecieron instalar una mesa de trabajo para llegar a acuerdos que le permitan a la CDMX, no sólo cuidar la salud de los ciudadanos, sino que, al mismo tiempo, buscar la mejor forma y más segura para abrir la economía.

Sin embargo, su clientela electoral podía estar a sus anchas, pues para el gobierno de Claudia Sheinbaum, los informales como son pobres pueden hacer lo que quieran, pero ¿los meseros, galopinas, pinches, chefs, lavalozas, etc., son ricos?

De los 600 mil restaurantes que hay a lo largo y ancho del país, el 99% son pequeños restaurantes que atienden y son de mexicanos.

A cacerolazos los restauranteros y los empleados levantaron la voz con un grito de desesperación pidiendo cómo sí pueden abrir sus negocios, argumentando que necesitan un marco jurídico que dé certeza y una ruta de sobrevivencia para su sector.

Después de semanas del primer cacerolazo y con varias mesas de trabajo en las que se les pidió paciencia hasta que cambie la curva de contagios, la semana pasada Pepe Merino confirmó que la tendencia había cambiado y que se veía un panorama alentador, pero que no podrían ampliar horarios ni abrir interiores, así nada más.

El gobierno de la CDMX ha anunciado, queriendo mostrar sensibilidad, su propuesta de ciudad al aire libre y la campaña de “reactivar sin arriesgar”, confirmando que los restaurantes pueden operar en terrazas, balcones, estacionamientos, cajones de parquímetro y hasta en algunas calles que tuvieran condiciones para instalar mesas. Han comunicado que el riesgo de contagios al aire libre es mínimo y que esto permite reactivar la economía de manera gradual.

Las preguntas son:

¿Por qué sólo hasta las 18:00 h se permite abrir en espacios exteriores? ¿Si es seguro, no sería igual si es hasta las 22:00 h o hasta lo que autorice la licencia de funcionamiento de cada establecimiento? ¿Es seguro o no? ¿Minimiza el riesgo de salud y ayuda a la economía y el empleo?

La propuesta de la Canirac, la AMR y la Dicares para el semáforo rojo es muy sencilla, poder operar con un 25% de la capacidad interior y en un 30% en espacios al aire libre, lo que lleva a los restaurantes a que usen solamente un 25% o 30% de su capacidad total.

¿Pueden ganar dinero de esa manera los restaurantes?

La respuesta es no, el 99% seguirá perdiendo dinero, pero podrían organizarse y ajustar sus variables con la esperanza de llegar lo antes posible a semáforo naranja. Los mismos restauranteros entienden el riesgo de salud y están dispuestos a seguir perdiendo dinero para ayudar a la ciudad a estabilizar la pandemia, siempre y cuando se tengan reglas claras y piso parejo para todos.

¡Claudia Sheinbaum, Fadlala Akabani, Suárez del Real, les hablan!

¿Qué hay detrás de no dejarlos abrir?

No exhibir muchas malas decisiones del gobierno de la CDMX, iniciando por alinearse con el presidente AMLO, un grave problema de saturación e incapacidad de mantener la higiene en el transporte público, una simulación en las cifras y manejo de la pandemia al usar indicadores como el porcentaje de utilización de camas en hospitales.

Todos los cálculos que se han realizado son con la intención de simular un control que no existe, de aparentar un buen manejo a pesar de las cifras, que hablan por sí solas y de un cálculo político que no respeta la salud ni la economía, sino que busca un buen resultado en el próximo proceso electoral.

Claudia Sheinbaum pide “no politizar” cuando todas las decisiones de su gobierno durante la pandemia tienen un común denominador muy claro: cómo ayudo a mi base, cómo me mantengo en las preferencias, inclusive, ante el alto costo de vidas y de empleos perdidos.

Las consecuencias

Lo que no se alcanza a ver y los restauranteros lo han mencionado, es el efecto dominó que vienen acarreando estas malas decisiones, detrás de cada restaurante hay: muchos proveedores de pan, carne, pescados, pollo, enlatados, lácteos, frutas, verduras, entre muchas otras cosas, empresas y personas con actividad empresarial que también están sufriendo y en proceso de desaparecer. Pero al mismo tiempo tienen las rentas no pagadas, los préstamos bancarios y el efecto dominó que podría generar una gran crisis inmobiliaria y financiera, en un México en el que el Presidente ya avisó que no habrá rescates de ningún tipo.

Para el Churchill’s, la Torería de don Armando, el Café la Pagoda y El Rojo Bistrot, entre los más de 122 mil que ya cerraron sus puertas, no hay nada que podamos hacer, pero todos los demás establecimientos formales de alimentos y bebidas que están en agonía y en una ruta de cierre, ocho de cada 10, tienen la esperanza de que un grito unido, un acto de solidaridad en la industria o una acción de desobediencia del gremio, genere suficiente presión que logre abrir una pequeña ruta para que cada uno pueda luchar por su sobrevivencia.

Ojalá Tatiana Clouthier y Arturo Herrera puedan darse cinco minutos para voltearlos a ver.

Nuestra comida nos da identidad

No dejemos que sus cocinas se apaguen.

La cocina nos une como familia alrededor de una mesa se comparte no sólo la sal y la pimienta, sino se festeja la vida.

#AbrimosOCerramos

 

La columna de Lourdes Mendoza Peñaloza se publicó originalmente en El Financiero.

Lourdes Mendoza Peñaloza es una periodista mexicana especializada en finanzas, política y sociales, con más de 20 años de experiencia en medios electrónicos, impresos, radio y televisión.

Menú de accesibilidad