Gluten: mitos y realidades

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Además la falta de placer al comer pueden surgir enfermedades psicológicas como anorexia, ortorexia o bulimia

Comer sin gluten no es necesariamente más saludable y, por el contrario, puede generar algunas carencias y problemas de salud.

Hay muchos estudios y literatura internacional que coincide en que las personas que comen dietas sin gluten tienen menos fibra y tienen más riesgo de tener carencias de zinc, selenio y vitamina B12”, advirtió Luca Piretta, gastroenterólogo y nutriólogo de la Universidad Campus biomédico de Roma.

En entrevista con López-Dóriga Digital, el especialista explicó que en Italia y casi en todo el mundo el porcentaje de personas que padecen la enfermedad celíaca (la afección del sistema inmunitario en la que las personas no pueden consumir gluten porque daña su intestino delgado) es tan solo de 1% de la población.

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“Además, los que tienen otra condición de hipersensibilidad son otro 4%, lo que da un total de 5% de población que debería comer sin gluten”, indicó.

Pero el 15% de la población italiana come sin gluten, es decir, hay 10% que come sin gluten sin tener que hacerlo. Es moda, no tiene ningún sentido”.

En conversación telefónica desde Italia, Piretta apuntó que algunos médicos o personas sin la preparación adecuada aplican tests cuyo único fin es promover una moda.

“A veces, para el médico profesional convencer a la gente de que no tiene alergia al gluten y que puede comer más cosas es muy difícil porque los pacientes están convencidos de que todos sus problemas vienen de lo que comen, aunque no tengan ninguna manera para averiguarlo”, indicó.

“Si alguien tiene la enfermedad celíaca y debe comer sin gluten, perfecto; pero si lo hace convencido de que así adelgaza, no tiene ningún sentido y se pone en riesgo”.

Comer genera felicidad

Piretta recordó que comer debe ser una actividad agradable para las personas y no tienen que preocuparse de más al elegir los alimentos que necesitan consumir.

“El ser humano no sólo come para ingerir química, el ser humano come para ser feliz”, apuntó.

Eso es parte de la vida, es el aspecto psicológico de la felicidad de comer, si yo hago regímenes demasiado restringidos, no voy a ser feliz”.

El especialista subrayó que la falta de placer al comer pueden surgir enfermedades psicológicas como anorexia, ortorexia o bulimia.

“La alimentación juega un papel muy importante en la felicidad de una persona, porque cuando comemos cosas que nos gustan, somos más felices”.

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Con información de Carlos Tomasini

 

Carlos Tomasiniglutenmexicotrigo

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