Peritos sin certeza de que estudiantes murieran en basurero
Foto de archivo

A cuatro meses de la desaparición a manos de policías locales de 43 estudiantes en el sureño estado de Guerrero, solo se ha comprobado científicamente la identidad de uno de los jóvenes, pero no existen evidencias suficientes para concluir, como afirma el gobierno, que fue calcinado en un basurero ni para saber cuál fue el destino de los otros 42, informaron investigadores.

El Equipo Argentino de Antropólogos Forenses (EAAF), que trabaja con la fiscalía mexicana como grupo de expertos independientes avalado por las familias de los desaparecidos, explicó que todavía no hay “evidencias suficientes” para vincular los restos calcinados encontrados por las autoridades junto a un río en el municipio de Cocula, Guerrero, con los sucesos que, de acuerdo a la versión oficial, tuvieron lugar en el basurero de esa misma localidad.

Hasta el momento, solo se ha podido identificar un trozo de hueso, que correspondía al estudiante desaparecido Alexander Mora, pero no pudo extraer ADN del resto porque el calor dañó la información genética. No obstante, van a realizar nuevas pruebas.

Las autoridades han detenido hasta ahora a casi 100 personas vinculadas con los hechos de Iguala, la más reciente, una funcionaria de Cocula de cuya consignación se informó el domingo. Entre ellos hay numerosos policías, miembros de Guerreros Unidos y al alcalde de esa localidad, José Luis Abarca, y su mujer.

Pero aunque a Abarca se le considera “autor intelectual” de la masacre y está en prisión, no se ha hecho público que se haya abierto un proceso contra él por este crimen.

Una de las últimas detenciones destacadas fue la de Felipe Rodríguez, alias “El Cepillo”, “sicario de la organización criminal (…) y autor material del homicidio del caso Ayotzinapa”, según un comunicado de la Procuraduría del 16 de enero.

Con información de AP