
La expectativa es máxima ante una elección que se anticipa extremadamente reñida, destaca el politólogo Daniel Zovatto
Por Daniel Zovatto
Son las 12:00 del mediodía y ya se han cumplido las primeras cinco de las diez horas que dura la jornada electoral en Perú.
Las mesas de votación cerrarán a las 17:00 h local y la expectativa es máxima ante una elección que se anticipa extremadamente reñida.
A las 13:00 h local estaremos en la sede del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), cuyo presidente ofrecerá una conferencia de prensa para informar sobre el desarrollo del proceso.
Durante la noche, y a diferencia de lo que ocurre en otros países de la región, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) no difundirá un preconteo oficial, preliminar y total de los resultados. Lo que entregará será un avance parcial de los mismos conforme vaya recibiendo y procesando las actas.
Por ello, al momento de interpretar los primeros resultados, es importante tener presentes varios factores:
1️⃣ Lima concentra cerca del 30 por ciento del electorado nacional. Si los resultados de la capital ingresan primero al sistema, podrían ofrecer una imagen parcial y eventualmente distorsionada de la tendencia nacional.
2️⃣ Regiones como Puno, Cusco, Ayacucho, Apurímac y Huancavelica suelen registrar un mayor apoyo a las candidaturas de izquierda. Cuando sus votos comiencen a incorporarse al escrutinio, podrían modificar significativamente las tendencias iniciales.
3️⃣ El orden en que se contabilizan los votos importa. No es lo mismo procesar primero las actas de Lima que las de la sierra sur. En una elección estrecha, esta secuencia puede alterar la percepción de quién va adelante durante buena parte de la noche.
Por ello, antes de sacar conclusiones apresuradas, conviene observar dos variables clave: el porcentaje de actas procesadas y cuáles regiones aún faltan por contabilizar.
Por su parte, los medios de comunicación y las principales encuestadoras darán a conocer, a partir de las 20:00 h local, los resultados de sus conteos rápidos. Aunque estos no tienen carácter oficial, la experiencia peruana demuestra que suelen ofrecer una aproximación bastante precisa del resultado final.
El escrutinio oficial será lento, tal como lo anticipó el presidente del JNE. Incluso podría extenderse hasta mediados de julio. Su duración dependerá, entre otros factores, de lo estrecho que sea el resultado entre los candidatos, del número de actas observadas o impugnadas y de los eventuales recursos que presenten las organizaciones políticas.
También será importante seguir de cerca el impacto del voto en el exterior y los niveles de participación electoral. Cabe recordar que en la primera vuelta del 12 de abril el voto de los peruanos residentes fuera del país favoreció de manera significativa a las candidaturas de derecha.