La 4T está tan metida en escabrosos asuntos mundiales que, de tanto quitarle el sueño, ha preferido reservar la información hasta después que entregue el poder: por ejemplo, el affaire de los espías rusos aquí; y el misterio de Evo Morales.

El jefe del Comando Norte del Pentágono asegura que México es el país con más espías rusos en el mundo. Y alrededor de Evo Morales hay personajes y organizaciones que alterarían las relaciones de México con otros países en economía, seguridad y política.

Así que, el gobierno mexicano, blindó hasta 2027 el documento en el que solicitó información a la Casa Blanca sobre los agentes de la inteligencia rusa, que el general de cuatro estrellas Glen VanHerck dijo que buscan aquí “oportunidad de influir en Estados Unidos”.

También reservó, hasta 2028, la información sobre el asilo político a Evo Morales, pues lo relacionado con este personaje afectaría la economía y la seguridad nacional de México, así como acciones de inteligencia y contrainteligencia y temas de bombas atómicas.

Es notorio que el actual gobierno mexicano esté enredado en asuntos internacionales de esta calibre, siendo que el presidente asegura que la mejor política exterior es la exterior, y que dice defender el principio de no intervención en asuntos exteriores.

Aunque eso de la no intervención no es cierto. El mandatario se mete hasta en los procesos electorales ajenos: visitó a Trump y estuvo en un spot en plena campaña estadounidense; y esta semana se inmiscuyó en la segunda vuelta electoral en Colombia.

Pero, son minucias (comparado con los espías rusos y Evo Morales) que haya apoyado antes a Trump y hoy a Petro, dado la tribuna de las Fiestas Patrias al dictador cubano, votado a favor de Maduro y Ortega en la OEA, y arropado a Putin en la invasión a Ucrania.

Son minucias, a juzgar por los argumentos del propio gobierno mexicano, para que la información sobre los agentes y el ex dictador boliviano se conozca solamente hasta muchos después que haya entregado el poder.

Sobre los espías rusos, le contestó a El Universal: “Su divulgación afectaría la imagen de México en el exterior, implicaría menoscabo de la convivencia armónica entre los sujetos internacionales y vulnera la confianza del intercambio de información”.

Sobre Evo Morales: “La información podría ser utilizada para reconfigurar organizaciones, cambiar la operación de éstas y encubrir nuevas formas de comportamiento, que entorpecerían o impedirían operaciones de inteligencia o contrainteligencia”.

El caso es que los agentes de la Inteligencia rusa realizan las acciones más oscuras polémicas atribuidas aMoscú, como envenenamientos de disidentes y periodistas y Morales y operó con regímenes dictatoriales en todo el mundo.

Y eso que este gobierno no interviene en asuntos de otros países, eh.