¿Por qué Citibanamex ya no le tiene miedo a AMLO?

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Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

Citibanamex no le tiene miedo a AMLO. Su economista en jefe piensa que una victoria de López Obrador podría significar “un entorno favorable al tipo de cambio y a la tasa de interés en el corto plazo”. En otras palabras, el triunfo de AMLO podría traer una apreciación  del peso y una baja de las tasas de interés en México.


Citibanamex no le tiene miedo a AMLO. Su economista en jefe piensa que una victoria de López Obrador podría significar “un entorno favorable al tipo de cambio y a la tasa de interés en el corto plazo”. En otras palabras, el triunfo de AMLO podría traer una apreciación  del peso y una baja de las tasas de interés en México.

La declaración sorprende por la institución que lo emite: el segundo mayor banco de México emite un pronóstico que es como un llamado a la calma. “La elección va a eliminar la incertidumbre”, explica Ernesto Revilla a Roberto González, de La Jornada, en Nueva York. Es una bomba, lanzada por alguien que fue economista en jefe de Hacienda en tiempos de Luis Videgaray.

¿Es suficiente este comentario para aplacar los nervios? No necesariamente. La opinión del principal economista de Citibanamex para América Latina debe tomarse en cuenta, pero también debe ponerse en perspectiva. Hay otras voces que señalan lo contrario: la calificadora Fitch ha hecho diversos comentarios donde augura mayor volatilidad financiera en caso de que López Obrador gane la Presidencia. Una encuesta hecha por la Caintra de Nuevo León revelaba que más de la mitad de los industriales regiomontanos consideran que una Presidencia de López Obrador representa fuertes riesgos para la economía.

El propio Citibanamex publicó en marzo pasado un estudio que reflejaba menos serenidad, ante el eventual triunfo del político tabasqueño. Entonces, en un documento llamado Perspectiva Política y Electoral 2018,  decía “(con un gobierno de AMLO) se generarían inconsistencias macroeconómicas en términos de las políticas monetarias, fiscales y comerciales (…) El deterioro del escenario macroeconómico que prevemos se debe al hecho de que realmente no vemos cómo podría aumentar la inversión fija bruta —la inversión pública aumenta, pero no compensa la menor inversión privada—”.

Entonces, ¿en qué quedamos? “Si me contradigo, es porque dos veces tengo razón”, decía un amigo muy ingenioso. Bromas aparte, Citibanamex haría bien en ayudarnos a entender cómo leer sus opiniones. ¿Hubo un cambio de opinión sobre lo que representa AMLO para la economía? ¿Debemos estar tranquilos en el corto plazo, con el tipo de cambio, pero nerviosos en el mediano plazo por lo que podría pasar?

Se agradece un llamado a la calma, en este momento. Los mercados financieros están pasando por una zona de turbulencia. Del 17 de abril a la fecha, el peso ha perdido casi 16 por ciento frente al dólar. En ese mismo periodo han salido 13 mil millones de dólares, como parte de “retiros” de inversiones de extranjeros en bonos del gobierno mexicano. Es imposible saber cuánto se debe al inminente triunfo de AMLO, qué parte es atribuible al deterioro de la negociación del TLCAN o a las alzas de tasas de la Fed y cuánto corresponde a la contaminación derivada de las crisis de otros emergentes como Brasil, Turquía y de algunos desarrollados como Italia.

¿Debemos temer o rezar por un efecto AMLO? La pelota está en la cancha del candidato puntero. A él y su equipo corresponde mandar las señales que ofrezcan más claridad sobre sus propuestas. El Pejenomics está bien, pero no basta. Hay muchas preguntas sin respuesta. Además de los electores, los mercados quieren saber qué hará. Mientras tanto, es bueno saber que un economista como Ernesto Revilla está tranquilo y hasta optimista.