Política comercial incrementa probabilidades de recesión

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Joaquín López-Dóriga OstolazaSin Fronteras

La encuesta asigna una probabilidad de casi 70% a que la Fed recortará la tasa de fondeo en un cuarto de punto entre julio y septiembre

Hace unos días, el Wall Street Journal publicó su encuesta más reciente sobre el panorama económico y financiero para Estados Unidos. La encuesta, que fue respondida por 59 economistas entre el 7 y el 11 de junio, confirma la creciente expectativa de que la Fed recortará la tasa de interés de referencia en la segunda mitad de este año.

En concreto, la encuesta asigna una probabilidad de casi 70% a que la Fed recortará la tasa de fondeo en un cuarto de punto entre julio y septiembre. Asimismo, la encuesta arroja que la mayoría de los economistas esperan por lo menos dos recortes entre el 2019 y el 2020.

Aunque la encuesta de este mes ya incluye un cambio de expectativa importante con respecto a la de mayo, es muy probable que la encuesta del próximo mes incorpore una mayor expectativa de recortes ante el mensaje acomodaticio esbozado por la Fed en su reunión de política monetaria de la semana pasada.

De destacar también en la encuesta es el fuerte ajuste a la baja registrado en los estimados de las tasas de interés a largo plazo (cuyo benchmark es el bono del Tesoro a 10 años). La media de los estimados arroja una tasa de 2.34% para el cierre de este año, en comparación con 2.60% que se esperaba apenas hace un mes y 3.10% que los economistas pronosticaban hace cinco meses.

Es muy probable que veamos otro fuerte ajuste a la baja en la encuesta del mes próximo, ya que las tasas para el bono a 10 años se ubican actualmente rondando 2.05%, en comparación con 2.15% vigente al momento de la encuesta.

La expectativa de tasas de interés más bajas está anclada en dos puntos fundamentales: la expectativa de una mayor desaceleración en el crecimiento y menores niveles de inflación.

Por el lado del crecimiento, la encuesta revela una nueva reducción en los estimados, tanto del 2019 como del 2020, de 2.3 a 2.2% y de 1.9 a 1.6%, respectivamente. Asimismo, 74% de los encuestados consideraron que el principal riesgo a sus estimados es hacia la baja, lo cual contrasta con 58% de mayo y 47% de hace exactamente un año. Casi dos terceras partes de los encuestados identificaron las tensiones comerciales como el principal riesgo a la baja para el crecimiento.

En este sentido, la mayoría de los encuestados coincidió en que la imposición de aranceles y otras barreras al comercio internacional tienen un costo tangible en el corto y mediano plazo sin ningún beneficio claro de largo plazo. Solamente 27% de los participantes en la encuesta consideró que el daño inmediato generado por los aranceles será compensado por beneficios en el largo plazo.

Asimismo, 40% de los participantes espera que las tarifas se mantengan sin cambio, mientras que 38% espera incrementos en las barreras arancelarias y únicamente 23% espera una disminución en las tarifas.

En cuanto a la inflación, la encuesta muestra un ajuste a la baja para el 2019, de 2.2 a 2.1%, y para el 2020, de 2.1 a 2.0 por ciento.

Normalmente, una disminución tan fuerte como la observada en los estimados para las tasas de interés de largo plazo, que ha generado una inversión en la curva de tasas de interés en Estados Unidos, es consistente con una creciente probabilidad de recesión. Por lo tanto, no es sorprendente que la probabilidad de recesión para los próximos 12 meses se haya incrementado de 22.8% en mayo a 30.1% en junio, alcanzando su nivel más alto desde el 2011.

Asimismo, casi la mitad de los encuestados esperan que la próxima recesión comience en el 2020, en comparación con apenas una tercera parte en la encuesta de mayo. Si la amenaza de mayores aranceles se materializa en los próximos meses, seguramente veremos una nueva revisión a la baja en los estimados de crecimiento y un nuevo incremento en las probabilidades de recesión, lo cual probablemente generará la expectativa de mayores recortes en la tasa de interés de referencia y una continua baja en las tasas de interés de largo plazo.