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Creo que la palabra pobreza estorba el debate de nuestra medición de la pobreza.

El presidente del Inegi, Julio Santaella, hizo en su cuenta de Twitter una buena sugerencia: “Mi humilde opinión”, escribió, “es que debemos separar el término ‘pobreza’ de la cobertura de todos los derechos humanos y sociales”.

No es, me parece, la opinión del titular del Coneval, Gonzalo Hernández Licona, quien en un amable correo me explicó ayer la razón de la enorme diferencia entre la medición de la pobreza mexicana del Banco Mundial (10.56% de la población) y la del Coneval (43.6%).

La razón, dice Hernández Licona, es que “la metodología del Banco Mundial solo usa (la variable) ingreso y su umbral fue elegido observando la situación de los países más pobres del mundo, especialmente de África. Por eso el nivel es tan bajo para cualquier país de renta media o alta”.

Si entiendo bien, Hernández Licona introduce aquí la noción de que la pobreza es relativa a la riqueza de cada país. Es decir, que México es pobre comparado consigo mismo pero es  un país “de renta media o alta” comparado con los países realmente pobres que quería medir el Banco Mundial.

“El umbral (del ingreso) del Banco Mundial”, sigue Hernández Licona, “no se hizo pensando en México. El umbral de ingreso de la medición de pobreza mexicana, sí se hizo pensando en las características de la población mexicana a través de su gasto en la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares. Eso no quiere decir que sea el umbral único y ‘verdadero’, pues esos umbrales dependen de la forma metodológica en que se eligieron, así como del punto de vista de los investigadores”.

De acuerdo, pero ese es precisamente el problema que subrayo: la palabra pobreza no significa lo mismo en todas partes, su tamaño relativo depende de la vara de medir.

Para un lego como yo las diferencias entre las distintas mediciones de pobreza son escandalosas. Valdría publicar cada vez todas las mediciones y explicar que la del Banco Mundial es para  países pobres y la nuestra para países de “renta media o alta”.

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