Esta semana está cargada de eventos importantes en la agenda económica de México y Estados Unidos. En el caso de México destaca la publicación de las cifras del IGAE de agosto y los datos preliminares de crecimiento del PIB del tercer trimestre. Adicionalmente hay que sumar la publicación de la inflación de la primera quincena de agosto de la semana pasada.

En el caso de Estados Unidos también hay datos importantes como: el índice de confianza del consumidor de octubre, los datos preliminares del PIB del tercer trimestre, y las cifras del deflactor del PIB.

Empezando por México, las cifras del IGAE de agosto registraron un crecimiento de 4.3% con respecto al mismo mes del 2020 pero una contracción de 1.6% contra julio de este año. Aunque el mercado ya anticipaba una desaceleración en la tasa de crecimiento mensual –de 0.5% en julio a 0.2% en agosto– la contracción refleja un tropiezo en la actividad mucho más pronunciado de lo esperado, posiblemente relacionado con las restricciones implementadas a raíz del pico en la tercera ola de Covid-19 observado durante agosto.

En este sentido es probable que las cifras preliminares del PIB del tercer trimestre, que se publicarán el viernes, estén por debajo del consenso de mercado que anticipa un crecimiento de 6.4% con respecto al débil tercer trimestre del 2020 y de 0.1% contra el segundo trimestre de este año.

Para alcanzar estas cifras será necesario que la debilidad de agosto sea compensada por una reactivación en septiembre derivada de la eliminación de algunas restricciones sanitarias durante el mes.

En el caso de la inflación en la primera quincena de octubre, las cifras estuvieron nuevamente por arriba de las expectativas con el índice general y el subyacente llegando a nuevos máximos multianuales de 6.12 y 5.12%, respectivamente.

Estos datos probablemente generarán una nueva revisión en los pronósticos de inflación para el cierre de este año que en la última encuesta de expectativas de Citibanamex publicada el 20 de octubre se ubicaban en 6.5 y 5.1% para inflación general y la subyacente, respectivamente.

En lo que respecta a Estados Unidos, el mercado está anticipando una ligera recuperación en el Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad de Michigan para octubre.

Después de ubicarse en 85.5 puntos en junio, el índice lleva dos meses seguidos de contracción y se ubica actualmente en 70.3, su nivel más bajo desde el 2011.

En el caso de las cifras del PIB para el tercer trimestre, el mercado está esperando un crecimiento trimestral anualizado de 3.0% con respecto al segundo trimestre de este año, lo cual implica una desaceleración contra el ritmo de 6.3% observado en el segundo trimestre del año. Vale la pena recordar que en Estados Unidos los datos de crecimiento del PIB se presentan de manera anualizada.

Para comparar la expectativa de 3.0% para Estados Unidos con la expectativa de crecimiento trimestral en México es necesario anualizar el estimado de 0.1% para nuestro país.

Dicha anualización resultaría en un crecimiento aproximado de 0.4 a 0.5% para México contra 3.0% de Estados Unidos.

A reserva de que las cifras reales lo confirmen, la conclusión es clara, la recuperación se está desacelerando en ambos países pero en el caso de México dicha desaceleración se está dando de manera más pronunciada y a partir de una recuperación menos robusta.

Finalmente, el mercado estará atento a las cifras del deflactor del PIB en Estados Unidos, especialmente en el deflactor del gasto personal en consumo (Core PCE, por sus siglas en inglés) que es la medida preferida de inflación de la Fed.

El mercado anticipa que el Core PCE subirá de 3.6% en el segundo trimestre a 3.7% en el tercer trimestre. Tomando en cuenta la magnitud del choque de oferta que se está viviendo a nivel mundial, es probable que el Core PCE esté por arriba de lo esperado.