Minuto a Minuto

Ciencia y Tecnología Los fármacos para la obesidad y la diabetes revelan gran potencial contra las adicciones
Los tratamientos GLP-1 actúan sobre los circuitos de recompensa del cerebro y tratan adicciones al alcohol, la nicotina, el cannabis y la cocaína
Nacional Los aliados se resisten
La aprobación está en manos del Verde y PT, que no aceptan ni el tema de los pluris ni el del presupuesto
Nacional CDMX instala gabinete rumbo al Mundial 2026; refuerzan seguridad e infraestructura
El gabinete sesionará de manera quincenal durante marzo y abril, y semanal en mayo y junio, conforme a lo establecido en la Constitución local y la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo
Internacional EE.UU. identifica a los últimos dos militares muertos en ataque de Irán a Kuwait
Los militares abatidos son: el suboficial Robert Marzan, de 54 años, y el mayor Jeffrey O'Brien, de 45 años
Nacional Matan a dos funcionarios municipales en Guerrero
Augusto Lozano Analco y Francisco Bonilla fueron asesinados cuando regresaban de una reunión celebrada en Chilpancingo, Guerrero

El dato más reciente disponible del comportamiento de la economía mexicana, a la espera de conocer este viernes la primera lectura del Producto Interno Bruto de México (PIB) al cierre del 2025, es el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de noviembre que registró un retroceso mensual de -0.16 por ciento.

Tomando el IGAE como referencia, el crecimiento a tasa anual en noviembre pasado es de apenas 0.37%, lo que adelanta el pobre desempeño del PIB durante el 2025, si no hay sorpresas de último minuto por parte del Inegi.

La narrativa oficial buscará que su clientela política tenga un acto de fe en sus otros datos, pero la realidad es muy terca y los efectos negativos se acumulan. No es solo el IGAE de noviembre pasado, tampoco es el PIB del 2025 un dato que será aislado, es la realidad de que la economía mexicana ha tenido una pobre expansión de 0.8% en promedio anual durante esta autollamada Cuarta Transformación. Eso se llama estancamiento.

Es en realidad una economía en cero, porque retrocede frente a sus propias necesidades demográficas. En el 2025 el registro de empleos formales ante el IMSS fue una tragedia que ha pasado de noche, porque solo se crearon poco más de 270,000 puestos de trabajo para un país que incorpora cada año a su fuerza laboral a 1.2 millones de jóvenes.

Desde las filas de Morena, el partido oficial, lo reconocen con cinismo, es el crimen organizado uno de los principales empleadores del país, en una economía que soporta una informalidad laboral por arriba de 55 por ciento.

La presidenta Claudia Sheinbaum se encierra con sus economistas consentidos para que le validen su modelo de humanismo mexicano, pero la realidad es muy terca y no se negocia con ideología. Mucho menos con aquellos planteamientos llenos de rencor e ignorancia que heredó López Obrador.

Más que buscar el aval de sus economistas de cabecera, al régimen le urge una dosis de sentido común, necesaria para admitir lo evidente: los capitales no fluyen hacia donde las reglas se alteran por decreto. La captura del Poder Judicial es, a los ojos del mercado, el fin de la certeza jurídica.

El sentido común es tener la certeza de que a los empresarios no les parece un buen lugar para invertir aquél donde los pueden secuestrar, o donde asaltan camiones a plena luz del día en las autopistas.

Es un problema para la propaganda oficial dar explicaciones, pero para un país urgido de paz y justicia es, de hecho, buena noticia que detengan a los “Botox” o a los canadienses narcotraficantes, así sea a manos del FBI.

El régimen ama la retórica de la soberanía, pero este fin de semana nos dejó claro que una tormenta invernal nos daña más que destrabar las inversiones privadas extranjeras en el sector energético mexicano.

El estancamiento de la economía mexicana no es un simple dato estadístico es el resultado de un modelo decidido a sacrificar la eficiencia en el nombre del control político.

Más que ideólogos afines, México necesita un timón que entienda que, sin certeza jurídica, sin inversión privada en infraestructura, el único destino seguro es esta economía del cero.