Veo, con retraso, que el lunes pasado salieron las autoridades responsables del desabasto de medicinas a dar una explicación del desaguisado. Salieron el director del Insabi, Juan Antonio Ferrer, el jefe de la coordinación de abastecimiento, Alejandro Antonio Calderón, y Giuseppe Mancinelli, representante en México de una oficina de la Onu, la UNOPS, a la que le ha encargado nuestro gobierno sus compras medicinas.

Fue la explicación de los tres chiflados. “Resultó”, dijo Ferrer, “que le dimos un número de claves a la UNOPS y salió al mundo a hacer adquisición de claves que ya no existían.” Claves se llama a la descripción del medicamento o el equipo médico requerido. De cada clave se compran miles, a veces millones de piezas.

El hecho es que el Insabi solicitó a la UNOPS, “la adquisición de más de mil claves de fármacos que ya no se fabricaban”. Ni tarde ni perezosa, la UNOPS, salió a comprarlos pero como no existían en el mercado no llegaron.

Con los que sí llegaron, explicó Alejandro Antonio Calderón, jefe de abastecimiento del Insabi, hubo algunos problemas: “Se sobrecargaron al principio los almacenes, pero con ayuda de la Sedena estamos apoyando para liberar estos y poder así hacer la gestión de pagos para tranquilidad de los proveedores”.

Qué alivio. Según el experto comprador de la UNOPS, Giuseppe Mancinelli, fuera de que mil claves de los medicamentos que quiso comprar no existían en el mercado, la cosa salió muy bien, pues cumplieron con “eficiencia y eficacia en la compra, (hubo) piso parejo y condiciones de igualdad para los proveedores”. (La información, de Nurit Martínez, en El Sol de México, aquí: https://bit.ly/31xbi8m).

Bueno, pues ahí tiene el Presidente una explicación del desabasto de medicinas que no lo deja dormir: sus funcionarios y su socio en la ONU mandaron comprar medicamentos que ya no estaban en el mercado. Han corregido, eso sí, y han aprendido de su “deficiencia”, por lo cual estamos ya en el último tramo de retrasos.

Este último tramo consiste en que, de las 878 millones de piezas que se pidieron para 2021, por casi 45 mil millones de pesos, solo se ha recibido 30.7%. El resto llegará en el primer semestre de 2022. Va a seguir sin dormir el Presidente.