Elecciones 2024
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Esta semana se publican dos datos importantes de los cuales hay expectativas confiables sobre el rumbo que tomarán.

El primero llega esta mañana de martes con la primera lectura del resultado del Producto Interno Bruto (PIB) de México al cierre del cuarto trimestre del año y con ese número ya estará completa la película del comportamiento económico de todo el 2023.

Es un dato que publica el Inegi que puede todavía sufrir algún cambio en la revisión que se hará a finales de febrero, pero seguro que no debería haber mucha diferencia con respecto a lo publicado esta mañana.

Hay suficiente información disponible sobre el desempeño de la economía mexicana al cierre del año pasado como para esperar un crecimiento acumulado del PIB ligeramente superior a 3% en todo el 2023, es un dato esperado.

Más allá del PIB anual será interesante ver en el resultado trimestral las evidencias de una desaceleración económica al cierre del 2023, sobre todo porque hay la expectativa de una desaceleración del PIB este año hasta un crecimiento en torno a 2 por ciento.

Tampoco es un año fácil para los pronósticos, porque el gasto electorero desbordado durante la primera mitad de este año seguramente influirá en algunos indicadores.

El otro dato de relevancia para esta semana es la decisión de política monetaria del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).

Todo el mundo cree conocer el sentido de la decisión que habrán de tomar los banqueros centrales de Estados Unidos, de hecho, 98 de cada 100 participantes de los mercados piensan que la tasa de interés de referencia no habrá de moverse de su nivel actual de 5.5 por ciento.

Pero en este caso, además del nivel que se reporte para la tasa de interés interbancaria, hay que esperar el tono de comunicado de decisión de política monetaria y las palabras del presidente de la Fed, Jerome Powell.

La inflación en Estados Unidos se atoró un poco en su proceso de regreso a la meta de 2%, la inflación subyacente terminó el año con un nivel anua de 2.9%, algo que todavía está lejos de la meta de la autoridad monetaria.

Al mismo tiempo, la economía de aquel país se mantiene robusta. El crecimiento, medido como lo contabilizamos en México, fue de 2.5% durante el año pasado lo que superó las expectativas de una expansión por debajo de 2% y por supuesto enterró las estimaciones de principios de año de terminar en terreno recesivo.

Así que, con la economía en expansión y con la pausa desinflacionaria, no hay muchas dudas del sentido de la decisión de política monetaria de este miércoles.

El resto de la semana completa datos de la economía estadounidense como la confianza del consumidor de The Conference Board de hoy, el PMI manufacturero del jueves y las nóminas no agrícolas del viernes.

Esa es la realidad, más allá de datos cruciales como el PIB mexicano al cierre de todo un año, o del registro inflacionario, el resto de los datos que cuentan y mueven los mercados vienen básicamente de Estados Unidos.