Más inflación y menos crecimiento, eso es lo que se mantiene como constante en las revisiones mensuales de los pronósticos que hacen los expertos en economía que consulta el Banco de México.

Si en algún momento del año pasado la combinación de la vacunación masiva contra la Covid-19 y la disminución de contagios llevó a los expertos a una media en sus expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 3% para este 2022, en la más reciente consulta del banco central esa estimación promedio, ya va en 1.73 por ciento.

Este dato de la encuesta mensual del Banxico está en línea con el consenso de otros pronosticadores que ven que en este 2022 no habrá una expansión económica que llegue a 2 por ciento. Esto acerca a México a la realidad de recuperar los niveles del PIB del 2018 hasta el 2024.

Y cuando el cálculo se hace en función del tiempo que tiene que pasar para que nuestro país recupere los niveles per cápita del PIB todo apunta hasta el 2036. Eso significa tres sexenios perdidos en tan solo uno.

Ya veremos con el tiempo, en la comparación estadística con otros países similares, si fue sólo la pandemia o en México se juntó con la falta de un plan gubernamental de rescate, inversiones y confianza.

Eso en cuanto al crecimiento ausente, pero no hay duda de que la variable que más se ha descompuesto es la expectativa inflacionaria.

Ya tiene tiempo que se acabaron los optimistas que adelantaban una inflación temporal. Hoy la mediana de los expertos apunta a un aumento este año de 6.75% desde 5.80% que contemplaban hace apenas un mes.

Ya no sólo son las presiones económicas por la pandemia, se han sumado los efectos negativos en los precios de la invasión de Rusia a Ucrania y su efecto global en los energéticos y los granos.

Alta inflación por tanto tiempo ha llevado a estos analistas a aumentar también su expectativa de crecimiento de la inflación subyacente, que anticipa la mala noticia de presiones en los precios más engendrados en la economía, hasta un nivel promedio de 6% este año.

Y ya pesan mucho esas presiones inflacionarias en el ánimo de estos expertos que han ganado mucho peso en la sección de las calamidades que pueden obstaculizar el crecimiento económico de México.

Entre los factores que pueden interrumpir el crecimiento, durante este sexenio ha ganado, por mucho, el apartado de la gobernanza, con los problemas políticos internos, los problemas de inseguridad pública, la falta de Estado de derecho, la impunidad y demás.

Pero en la más reciente encuesta la respuesta individual que se llevó más menciones por su peligro fueron las presiones inflacionarias en el país, más que la incertidumbre política con la 4T, para entender la gravedad que ven en el tema de los precios.

Ha empeorado la percepción del entorno económico para hacer negocios y una gran mayoría, a razón de 60% de las respuestas, considera que es mal momento para hacer inversiones.

Mal ambiente y malos datos al cierre del cuarto mes del año desde la perspectiva de estos expertos consultados por el Banco de México.