Minuto a Minuto

Nacional Pensión Bienestar: ¿quiénes cobran esta semana?
Estos son los apellidos que cobrarán la Pensión Bienestar de adultos mayores y mujeres esta semana
Nacional Estados suspenden clases por Frente Frío 27
El pronóstico de bajas temperaturas e inclusive lluvia llevaron a las autoridades educativas de dos estados a suspender las clases
Nacional Seguridad, respeto a soberanías y economía, los temas de la llamada Sheinbaum-Trump
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que este lunes 12 de enero sostuvo una llamada telefónica con Donald Trump
Nacional Suspenden operaciones en el AICM por neblina
La neblina por el mal tiempo que afecta al país con el Frente Frío 27 provocó la suspensión de actividades en el Aeropuerto capitalino
Internacional Cuba niega que haya contactos con Estados Unidos
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que "no existen conversaciones con el Gobierno de EE.UU."

Primero falló el pronóstico de una inflación temporalmente alta y después no hubo un acierto con la anticipación de que el 2023 terminaría con una recesión en Estados Unidos producto de la medicina monetaria aplicada para la inflación persistente.

El resultado publicado ayer del comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense al cierre del tercer trimestre del año no abona a la confianza en los analistas, pero vaya que anima ver la resiliencia de la economía de ese país.

Todavía se dieron el lujo de fallar los pronosticadores con la estimación del cuarto trimestre del año pasado. El mercado esperaba una expansión de 2% y al final, y de acuerdo con la primera lectura del Departamento de Comercio, el PIB se expandió 3.3% en términos anualizados.

Sí, hay una desaceleración respecto a 4.9% que registró la economía estadounidense durante el tercer trimestre, a través de esa forma que tienen de multiplicar por cuatro un resultado trimestral, pero, aun así, a pesar de la desaceleración durante el lapso octubre-diciembre del 2023, el PIB estadounidense creció 2.5% durante todo el año pasado.

La mejor parte del buen dato económico es que el principal motor de ese crecimiento sostenido fue el consumo interno.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) encareció el crédito con su política monetaria restrictiva, lo que claramente frena el consumo. Como recompensa, la desinflación ha sido evidente.

Y el consumo se salvó porque los incrementos salariales durante la segunda mitad del año pasado superaron los porcentajes del incremento del resto de los precios.

En términos económico-financieros, la Fed ya no debería tener ninguna prisa en aterrizar de manera suave su política monetaria restrictiva. De hecho, este dato de la expansión del PIB al cierre del año pasado modificó el barómetro de expectativas el mercado de tasas de la Fed.

Hasta este momento, a cinco días de la reunión de política monetaria en Estados Unidos, 98% de los participantes del mercado esperan que no se mueva la tasa de su rango actual.

Y aunque ya hemos visto que la precisión no siempre está del lado de los analistas, la realidad es que esta posibilidad está más del lado del sentido común que de un análisis profundo de los economistas.

Vamos, en México también debería ser lógico no mover la tasa de interés interbancaria por ahora, pero esa es otra historia.

Y en términos políticos, el buen resultado económico al cierre del 2023 debería mover al aplauso de pie a la administración demócrata de La Casa Blanca, por el éxito de sus Bidenomics.

Pero esto no va a suceder porque la política de este año electoral en Estados Unidos vive hoy en la degradación de tener como virtual contendiente a Donald Trump.

Es más, en México debería haber un honesto reconocimiento de que el buen desempeño de la economía mexicana se debe en gran medida a esa resistencia de la economía estadounidense.

Pero no, nos van a salir con la cantaleta de que México crece más que Estados Unidos, porque, ante la limitada visión matutina, el porcentaje de expansión del PIB mexicano será superior al estadounidense.