Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

El programa Mamut de EU: vida o muerte para México… again

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Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

Los demócratas que tienen mayoría en el Congreso de Estados Unidos se resisten a dar el sí al programa presentado por Donald Trump y eso mete ruido en los mercados

¿Serán suficientes 2 billones de dólares para frenar el daño del coronavirus a la economía de Estados Unidos? ¿Bastará con 50,000 millones de dólares para salvar a las aerolíneas de la quiebra? ¿Los 500,000 millones de dólares de apoyo a las corporaciones evitarán los despidos masivos y permitirán una reactivación económica, pasada la emergencia sanitaria?

Los demócratas que tienen mayoría en el Congreso de Estados Unidos se resisten a dar el sí al programa presentado por Donald Trump y eso mete ruido en los mercados. Es normal que el peso mexicano registre un retroceso en las operaciones del domingo, entre otras cosas, por la falta de acuerdo en el Congreso de Estados Unidos. Es normal, porque hay mucho en juego para México, para empezar, el futuro de sectores clave en el funcionamiento económico de la región América del Norte, entre ellos, aviación comercial e industria automotriz.

La industria turística mexicana depende de la llegada masiva de los turistas estadounidenses y resultaría muy afectada en caso de que caigan en bancarrota una o más aerolíneas de Estados Unidos. Ellas son el medio de transporte principal para el desplazamiento de millones de estadounidenses que viajan a México. En manos del Congreso está la respuesta a una solicitud de la industria de un paquete de apoyos por 50,000 millones.

En el caso de la industria automotriz, no se habla de un paquete de rescate para este sector. La situación es diferente a la del 2009, pero está implícito que una parte de los 500,000 millones de dólares que propone el gobierno de Trump iría a reforzar a las grandes de Detroit, a sus principales proveedores y a sus trabajadores. No están en crisis como hace 11 años, pero siguen siendo too big to fail y están “tocadas”. La suspensión temporal de actividades en Estados Unidos, Canadá y México es una prueba de ello.

Hay otro tramo de medio billón que está propuesto para las personas y los hogares. Aquí está en juego la continuidad del alto nivel de consumo en Estados Unidos. Es dinero que sirve para viajar y también para pagar la mensualidad de los automóviles que se producen en México y exportan al mercado estadounidense. Son también los electrónicos, de los que México es un proveedor cada vez más relevante. Es también pocket money que permite mantener el consumo de los productos agroalimentarios Made in Mexico: aguacate, tomate, tequila y muchas cosas más.

Tarde o temprano los demócratas aprobarán el programa Mamut, pero los cómos y los cuándos serán muy relevantes. Tienen razón en poner condiciones en los apoyos a corporaciones y además tiene sentido que se esmeren en dejar claro que el mérito del paquete no pertenece al presidente Trump. Es un año de elecciones y la crisis del coronavirus ha alterado el paisaje en contra del presidente.

En el frente económico internacional, no hay noticia más importante para México que la discusión del paquete de rescate económico. La demora añade incertidumbre a los mercados y amplifica los problemas para México. En el corto plazo, impacta el tipo de cambio del peso frente al dólar. En las próximas semanas veremos cómo se demora la entrada en vigor del T-MEC. No hay forma de que sea el 1 de junio y sólo queda por ver cuántas semanas o meses se recorrerá.

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