Pandemia por coronavirus (Cobertura especial)

El PIB, de dónde viene y a dónde va

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Enrique CamposLa Gran Depresión

Entonces, estamos en plena recesión que amenaza con convertirse en un estancamiento en el fondo. Y lo más preocupante es hacia dónde vamos

Lo que más se le nota al comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México durante el segundo trimestre del año son los efectos locales de la pandemia de la Covid-19, pero no es lo único.

México enfrenta la peor pandemia en un siglo bajo la conducción de un gobierno claramente incapaz. Este país es hoy en el mundo un ejemplo de negligencia en todos los terrenos.

Todos los países han tenido bajas importantes en sus economías durante este año, pero México es ese país emergente que ya tiene cinco trimestres consecutivos con resultados negativos de su PIB. No uno o dos, como todos los demás, sino cinco.

Antes de la pesadilla del SARS-CoV-2, el mundo crecía. Pero México no, aquí desde que este gobierno logró el triunfo electoral se ha dedicado a destruir la confianza de los inversionistas y en garantizar que su gasto público no fuera productivo.

Al PIB mexicano del segundo trimestre se le nota la pandemia, con ese -18.9% en comparación trimestral anual, pero también la ausencia total de un gobierno que respaldara a sus agentes económicos en plena caída libre.

México tuvo derrumbes de -26% en sus actividades secundarias y de -15.6% en el sector terciario porque el gobierno los dejó solos, sin respaldo, sin ayuda, a su suerte.

Los propagandistas de la 4T rápidamente quisieron comparar a México con Estados Unidos con esa caída reportada allá de -32.9% en tasa anualizada, contra -18.9% de comparación trimestral anual de México.

Afortunadamente se desarmó rápido el engaño y se viralizó que, si México midiera igual que Estados Unidos su economía, nuestro derrumbe económico habría sido de -53.1 por ciento. La 4T abandonó esa estrategia y mejor regresaron al avión presidencial y las antorchas de Miguel Hidalgo.

Entonces, estamos en plena recesión que amenaza con convertirse en un estancamiento en el fondo. Y lo más preocupante es hacia dónde vamos.

De entrada, no hay nada dicho con los posibles rebrotes de la enfermedad. Pero si se puede hablar de una recuperación a partir de ahora, la de México será extremadamente lenta, dispar y con un alto componente de incremento en la pobreza.

Lo primero que tendría que suceder en México para tratar de salir en el menor número de años posibles de esta actual crisis económica es que el presidente use tapabocas y esto es literal. Millones lo ven, todavía, como un ejemplo de vida y si su tlatoani no se cuida, esa gente tampoco, eso implica más contagios, más muertes y menos recuperación económica.

Después, el presidente Andrés Manuel López Obrador debería convencerse que la recesión es real, que la crisis sí existe y que decir lo contrario en sus discursos no va a alimentar a millones de personas que se quedaron sin ingresos.

Y después, se tiene que reordenar el gasto público para facilitar recursos de rescate a los trabajadores y equilibrar las finanzas cortando todos esos gastos inútiles de las obras de infraestructura absurdas de este gobierno.

Venimos de un estancamiento, estamos en la peor crisis económica moderna y por lo visto no vamos a ningún lado mejor.

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