El Ejecutivo federal tiene otros datos: comparar el paro estudiantil que mantiene al CIDE en suspensión de actividades desde hace tres semanas con el movimiento de 1968 puede parecer un despropósito. Y tal vez así sea.

La comunidad cideíta, empero, no puede dejar de verse en el espejo de lo que ocurrió en el Instituto Politécnico Nacional hace seis años. La entonces directora de esa casa de estudios, Yoloxóchitl Bustamante, unilateralmente designó a los directores de las unidades académicas, las escuelas superiores y las vocacionales.

El rechazo de todos los sectores derivó en un paro de actividades que se extendió durante ocho meses que terminó hasta que fueron removidos 25 directivos, entre ellos Bustamante. Desde entonces, el Politécnico ha visto pasar tres directivos y vive una precaria estabilidad.

Hasta allí las comparaciones. A la mitad del sexenio peñista, Miguel Ángel Osorio Chong quiso manipular a la comunidad politécnica para abonar en sus aspiraciones presidenciales y marginó al entonces titular de la SEP, Emilio Chuayffet.

Ahora mismo nadie en la Cuarta Transformación parece querer apropiarse de la interlocución con la comunidad cideíta, aunque la dirigencia panista ayer 13 de diciembre, abordó ese conflicto con el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, y este mediodía, los estudiantes marcharán al recinto legislativo para exponer su problemática ante los parlamentarios.

El conflicto en el IPN, empero, ha estado latente. Y podría reanudarse en el tramo final del proceso de designación de los nuevos titulares de las unidades académicas y las escuelas superiores. La comunidad estudiantil, el profesorado y los trabajadores administrativos tienen voz, pero no participan directamente en la designación de los directivos.

En las instituciones públicas de educación media y superior, hay prácticas de democracia indirecta. Y en el Politécnico, las opiniones de la comunidad no tienen efectos vinculantes, salvo a la hora de integrar la terna que es valorada por la dirección general.

La renovación de las directivas de las escuelas superiores de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, de Medicina y Homeopatía y de Comercio y Administración, están en ciernes.

En la ESIME, la comunidad politécnica se ha expresado sobre la ratificación del actual director, Hugo Quintana Espinosa, quien se postuló nuevamente por el cargo, junto con otros cinco aspirantes. En las consultas, obtuvo 75% de las opiniones favorables, pero el director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, todavía no anuncia oficialmente su decisión.

En la víspera comenzó a circular un paquete con “evidencias documentales” que apuntan a un ejercicio injustificado de al menos 16 millones de pesos en esa institución y quejas por presuntas irregularidades administrativas de la actual directiva del ESIME.

Reyes Sandoval cumplió un año al frente del Politécnico Nacional. Su designación, aprobada por el Ejecutivo federal, fue procesada en el Conacyt, por María Elena Álvarez-Buylla. Con discreción ha cumplido con las metas de su programa de trabajo

La contingencia sanitaria mantuvo a la comunidad académica y estudiantil en trabajo remoto. La estabilidad prevaleció. Y pendiente sigue la celebración del Congreso Politécnico, pactada entre las partes hace un sexenio.

Un congreso en el que alumnos, profesores, directivos y empleados administrativos definan el rumbo de la institución es lo que propuso la directora general del Conacyt a la comunidad cideíta, que al cierre de este espacio seguía con sus deliberaciones sobre la pertinencia de concluir con el paro.

Efectos secundarios

DISPUTADOS. Por la indebida disposición de 1,000 millones de pesos del fideicomiso F-3201, los representantes de la división fiduciaria de Grupo Financiero Actinver interpusieron una demanda mercantil contra Bx+, que admitió el juez cuarto de lo civil de la CDMX. La notificación de sus providencias, empero, no fue expedita y es que —de acuerdo con informes de los actuarios— los funcionarios bancarios argumentaron presuntas imprecisiones en la cédula de notificación y se negaron a recibir los oficios de emplazamiento, el pasado 8 de diciembre. A su juicio, la intención de la institución de crédito era aprovechar que los juzgados están próximos a salir de vacaciones y evitar reflejar el pasivo contingente que representa esta demanda en sus estados financieros al cierre del 2021.  La demanda presentada en contra de BX+ obliga a dicha institución de crédito a constituir las reservas contables que le exige la ley, de cuando menos mil millones de pesos, para cubrir la contingencia judicial, además de tener la obligación de revelar a sus inversionistas y al público ahorrador en general dicha contingencia. Para darle contexto al pasivo contingente que esta demanda representa para BX+, al cierre de 2020 el banco reportó capital contable de 6,439 millones de pesos, capital social de 1,724 millones y un resultado neto de 587 millones de pesos.

¿AUSTEROS? El SAT acumula cinco meses de rezago en el pago del servicio de limpieza de sus oficinas centrales y de las sedes de las agencias para la atención de los contribuyentes. El contrato, asignado apenas en abril a la firma Joad, limpieza y servicios, estará vigente hasta el próximo 31 de diciembre y sólo entonces podrán dejar de prestar sus servicios. La semana pasada se plantaron a las afueras de la sede central del SAT para reclamar sus pagos y denunciar el hostigamiento de Paloma Rachel Aguilar, encargada de la Administración de Recursos y Servicios. Pero eso no es todo, pues a las intimidaciones habría que añadir las intenciones por propinarles sanciones ilegales, según detalla la propia compañía en un documento enviado a la titular del Área de Quejas, Denuncias e Investigaciones, Erika Lissette Zavala.