El cambio de tipo no mueve el tipo de cambio


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Luis Miguel GonzálezCaja Fuerte

Los mercados ya asimilaron el triunfo de AMLO. Ésta es la explicación más convincente del comportamiento del peso frente al dólar en los últimos días. En vez de turbulencias preelectorales, hemos tenido una calma chicha. Del 14 de junio hasta hoy la divisa mexicana se ha revalorado 4.3 por ciento, más o menos, 90 centavos.

Los mercados ya asimilaron el triunfo de AMLO. Ésta es la explicación más convincente del comportamiento del peso frente al dólar en los últimos días. En vez de turbulencias preelectorales, hemos tenido una calma chicha. Del 14 de junio hasta hoy la divisa mexicana se ha revalorado 4.3 por ciento, más o menos, 90 centavos.

¿Los mercados ya asimilaron el triunfo de AMLO? El primero en decirlo así fue Ernesto Revilla, economista en jefe de Citibanamex para América Latina. Lo hizo, precisamente en los días en los que el tipo de cambio estaba rompiendo el techo de 21 pesos por dólar. “Estamos viendo fríamente las encuestas y ése es el escenario más probable”, me dijo, “de cumplirse lo que dicen las encuestas, vemos una posible revaluación del peso, porque se acabará la incertidumbre (…) hay que tener en cuenta que el peso ya había sufrido cierta depreciación por esta incertidumbre”.

Si el comentario del economista de Citibanamex fue disruptor, ¿qué decir del hecho por Javier Cortina, director de Operaciones y Sistemas de Pago del Banco de México? Ni los mercados, ni el peso deberían ser sacudidos si López Obrador gana las elecciones, dijo Cortina. Comentario disruptor por varias razones: primero porque el emisor del mensaje no fue el gobernador del banco central, ni uno de los subgobernadores. Más relevante, quizá, es que se trató de una declaración a una agencia informativa en la que un funcionario del Banxico hizo una valoración del escenario político y sus implicaciones para una variable muy relevante, como es el tipo de cambio. Cortina no es el vocero del Banco de México, pero su opinión fue retomada como si fuera tal.

La declaración del director de Operaciones pudo haber sido una decisión estratégica del banco central o un error. El hecho es que tuvo un impacto. Contribuyó a que el peso mantuviera una racha que ya llega a ocho jornadas de avances frente al dólar. Al mismo tiempo, motivó a que otros economistas de grupos financieros hablaran del tema. En más de un sentido, todos reforzaron el mensaje que Revilla había enviado hace 10 días desde Nueva York: “el mercado ya descontó con una alta probabilidad que ese candidato sea el ganador”, Cortina dijo a Reuters.

Si los mercados ya asimilaron-descontaron el triunfo de AMLO, ¿quiere decir que “Colorín Colorado, este cuento ha terminado”? No, en primer lugar porque falta que la jornada electoral se celebre y concluya sin mayores sobresaltos. Que no haya espacio ni pretexto para un conflicto poselectoral. Los inversionistas-mercados detestan la incertidumbre. Habrá volatilidad, si hay conflicto poselectoral.

Soy optimista y creo que la jornada electoral transcurrirá sin mayores problemas. Soy optimista, pero no estoy ciego: hay varios focos prendidos en el radar. Vendrán varias olas y habrá que prepararse para surfear o nadar. En la semana del 2 al 6 de julio, los inversionistas estarán muy inquietos y del equipo ganador dependerá que su inquietud desaparezca o se ahonde. ¿Cuál será el mensaje que mandarán AMLO y su equipo económico a los mercados, en caso de ganar?

En la primera semana de julio será el primer acto, pero la obra tomará forma en el segundo semestre. Habrá olas grandes por las negociaciones del TLCAN y también porque será el periodo en el que se anuncie el gabinete. En teoría, habrá más claridad sobre la política económica del próximo sexenio. Empezaremos a averiguar cuánto de lo dicho en campaña se volverá proyecto de gobierno.

  1. ¿Podremos salir del crecimiento mediocre?

    México crecerá 2% en 2018 y menos de 2.5% en el 2019. Son buenos números, si nos comparamos con Argentina, que está sufriendo un retroceso de 4%, pero es un desempeño mediocre, si pensamos en el potencial de la economía mexicana y en las necesidades de la sociedad. México podría crecer 4% o más, si utilizara a plenitud sus factores productivos. Debería crecer al doble de 2% para abatir significativamente los niveles de pobreza.

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