Minuto a Minuto

Nacional Teotihuacán reabre bajo refuerzo policial tras tiroteo
El director del INAH indicó que en los próximos días se instalarán cercos de seguridad para que "Teotihuacán regrese a la normalidad"
Economía y Finanzas Secretario de Economía dice que México no apuesta por cero aranceles en revisión del T-MEC
Ebrard explicó que habrá un esquema en el que persisten los aranceles y también las reglas de origen, “que a veces son más importantes que los aranceles”
Nacional La Casa Blanca pide a Sheinbaum “empatía” por sus agentes muertos en Chihuahua
La Casa Blanca consideró que "un poco de empatía por parte de Claudia Sheinbaum valdría mucho la pena" respecto de la muerte de dos agentes en Chihuahua
Internacional Detienen en Argentina a colombiano acusado del asesinato de Uribe Turbay
El detenido es señalado de planificar y ejecutar un ataque con explosivos contra Uribe Turbay cuatro días antes del ataque mortal
Nacional Incendio en el Mercado de Sonora de CDMX consume un centenar de puestos
Autoridades de la CDMX confirmaron el saldo del incendio en el Mercado de Sonora este martes 21 y miércoles 22 de abril de 2026

Es difícil decir si estamos más impresionados por su fragilidad o por su resiliencia.

El 2017 nos ha enseñado mucho de la economía mexicana. Es difícil decir si estamos más impresionados por su fragilidad o por su resiliencia. Las primeras tres semanas del año vimos esta fragilidad en todo su esplendor: no estábamos preparados para un escenario en el que nuestro vecino y mayor socio comercial nos ninguneara. Un tuit de Donald Trump bastaba para derrumbar el valor del peso y para poner en duda el futuro de la relación comercial con Estados Unidos. El proyecto económico definido hace tres décadas parecía ser un edificio con grietas.

Los meses de febrero y marzo han sido pródigos en ejemplos de resiliencia de la economía mexicana: el peso ha sido la divisa que más se ha revalorado frente al dólar en el mundo, a pesar de las alzas en las tasas de la Fed y de la incertidumbre sobre el futuro del TLCAN. Las cifras de empleo, ventas al menudeo y exportaciones han mostrado un vigor inesperado. El primer mes completo de la administración Trump incluye un aumento de más de 5% en las exportaciones de autos hechos en México hacia Estados Unidos, a pesar de la obsesión del mandatario con el déficit y con el sector automotriz. No es casual que, en este contexto, el IGAE, un indicador diseñado para arrojar luz al futuro próximo, lanza señales de fortaleza relativa.

¿En qué quedamos? ¿Cómo será el 2017? El año comenzó de una forma tan terrible que nos dio permiso de imaginar lo peor: habría enfrentamiento diplomático y comercial con Estados Unidos. La manía antimexicana del presidente Trump produciría una caída dramática de inversiones y traería problemas para alcanzar un crecimiento positivo del PIB. En el radar estaba una depreciación gigante del tipo de cambio, con espiral inflacionaria incluida.

A punto de concluir el primer trimestre, casi todo parece indicar que las peores pesadillas no se volverán realidad, cuando menos en el ámbito económico. El discurso de la administración Trump hacia México se ha moderado y manda señales de que habrá una renegociación “razonable” del TLCAN. Los agentes económicos han empezado a poner al presidente estadounidense en su lugar: no es Superman ni podrá hacer todo lo que anuncia por tuit. Hemos dejado de pensar en Trump como un huracán categoría 5; ahora lo vemos como una tormenta tropical que de seguro traerá chubascos y quizá algo más.

¿Hay condiciones para pasar del pesimismo al optimismo? No, entre otras cosas porque el escenario sigue siendo extremadamente complicado: las finanzas públicas deben pasar la prueba de las agencias calificadoras. Hay dudas razonables sobre la capacidad del sector público de lograr un equilibro entre gastos e ingresos, en un contexto donde pegarán duro factores externos como el precio del petróleo y el alza de las tasas de interés. Un indicador a seguir con mucho cuidado en las próximas semanas será la recaudación del SAT. Un estancamiento en la captación de impuestos complicará mucho las cuentas porque la reducción del gasto ha demostrado ser una tarea extremadamente complicada.

No todo dependerá del gobierno. El comportamiento de los consumidores y de los empresarios será clave en la “definición” de este 2017. Más de 80% del PIB depende de decisiones de agentes privados y lo único claro es que hay incertidumbre entre consumidores e inversionistas. ¿Cómo será el 2017? La moneda está en el aire. Veremos ciclos de dudas y confianza. ¿Ganará la fragilidad o la resiliencia?

[email protected]