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La obsesión de Donald Trump por los aranceles es impermeable a los reclamos y súplicas de sus socios comerciales y al precio de las acciones de Tesla, Ford o General Motors. Puede aceptar que los índices Dow Jones, S&P y Nasdaq tengan caídas similares a las que hubo en los peores meses de la pandemia o la Gran Recesión, pero no pasa por alto lo que pasa con los bonos del Tesoro.

Mr. Trump estaba dispuesto a correr al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Lo acosó. Lo llamó loser, le dijo Mr. Too Late y afirmó que sería bueno que se fuera. La “cacería” hubiera seguido hasta lograr que Mr. Powell dijera Good Bye, pero a Trump se le atravesó el mercado de bonos. Lo obligó a desdecirse y a emitir un mensaje para explicar que no intentaba remover a Powell, que dejaría que termine su periodo en la Fed, a mediados del 2026.

¿Qué tienen los bonos del Tesoro que frenan a Trump? “Yo pensaba que si hubiera reencarnación, me gustaría volver convertido en presidente, Papa, o en un bateador con porcentaje de bateo de .400. Lo he pensado mejor y preferiría reencarnar como Mercado de Bonos. Puedes intimidar a cualquiera”. La frase es de James Carville, el consultor político que inventó la frase “Es la economía, estúpido”.

Cuando Cargille dice intimidar a cualquiera, eso incluye a Donald Trump. El presidente se olvidó de lo que dice su Art of the Deal y pidió tregua en el momento en que vio que desde el mercado de bonos del Tesoro estaba empezando a subir la temperatura. Las fuertes caídas de las bolsas de valores no estuvieron acompañadas de movimientos de capitales hacia los mercados de bonos, que ofrecen rendimientos fijos en dólares a plazos largos. Los grandes inversionistas salieron del riesgo bursátil y además rehuyeron del riesgo dólar.

Esto ocurre muy pocas veces y equivale a tener un foco color rojísimo en el panel de control. Obligó al Tesoro de Estados Unidos a subir su tasa para retener o atraer a los inversionistas. La tasa del bono a 10 años, que estaba en 3.65 en septiembre de 2024, pasó a niveles de 4.50 en algunos momentos de abril, por las tarifas y por el riesgo de una “toma hostil de control” de la Fed por parte de Trump. La situación forzó, cuando menos, una reunión de emergencia entre Donald Trump y su secretario del Tesoro, Scott Bessent.

En estos días, ha habido venta masiva de bonos estadounidenses de parte de China. Esto es parte de la confrontación entre Estados Unidos y China: la guerra comercial se desplaza a los mercados financieros. China es el segundo mayor tenedor de bonos de deuda estadounidense, con cerca de 800 mil millones de dólares. El primero es Japón, que tiene más de un billón y, al parecer, no ha hecho ventas masivas.

Más allá de las operaciones del Dragón en los mercados de bonos, ha habido movimientos de capital de inversionistas institucionales que no entienden las maniobras de Trump en las tarifas y contra la Fed. Seguimos en la Guerra Comercial más estúpida de la historia, según dice The Wall Street Journal. ¿Ha quedado atrás el asalto de la Fed, en busca de una baja de tasas, un chivo expiatorio o las dos cosas?

Pocas personas expresan mejor lo que está pasando que Ken Griffin, el CEO de Citadel, uno de los mayores fondos de inversión del mundo: “Estados Unidos es más que una nación, es una marca universal… en los mercados financieros, no hay marca que se compare con la del dólar y la de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Nosotros estamos poniendo en riesgo esa marca”.

¿Está cerca el fin del dólar como la moneda hegemónica en el sistema financiero global? No, pero estamos viendo una crisis de credibilidad en el liderazgo de Estados Unidos que no tiene precedente. El manejo desaseado de la relación de la Casa Blanca con la Fed abre grietas en los mercados de bonos y debilita al dólar de forma descontrolada. La guerra de las tarifas puede acelerar una tendencia en la que Estados Unidos pierde terreno frente a China, que ya es el líder en comercio mundial. Si el Tío Sam se rezaga frente al Dragón en el mapa mundi de los flujos comerciales, ¿cuántas transacciones seguirán haciéndose en dólares y cuántas empezarán a hacerse en yuanes?