Minuto a Minuto

Internacional Alertan que El Niño se intensificará hasta ser “muy fuerte”; piden prevención
La OMM prevé que el impacto más grave de El Niño sea la disminución de la producción agrícola, por lo que urge a tomar acciones preventivas
Internacional China pide más cooperación con México en vísperas de la visita del canciller Velasco
Autoridades de China esperan que la visita del canciller mexicano Roberto Velasco permita reforzar la confianza política entre ambos países
Deportes Leagues Cup 2026: ¿Quiénes pasaron a la gran final?
La edición 2026 de la Leagues Cup ya tiene a los dos equipos que disputarán la gran final del torneo el domingo 6 de septiembre
Nacional Maquineros marcharán en la CDMX; se esperan otras 7 concentraciones
Estas son las movilizaciones que se esperan este 3 de septiembre en la CDMX, entre ellas una marcha de maquineros
Nacional Clima hoy jueves 3 de septiembre de 2026 en México: Estados en donde habrá lluvias fuertes
Se registrarán lluvias de distintas intensidades en la República Mexicana durante el miércoles 3 de septiembre de 2026

Los directores de periódicos deciden: el personal, las notas, las palabras… y qué publicar. Esta viejísima máxima vuelve a crear polémica hoy, porque NYT publicó datos de la fuente que consiguió iniciar el impeachment al presidente Donald Trump.

El diario está recibiendo críticas: muchos lectores creen que el director, Dean Baquet, colocó en peligro a la fuente, divulgando sus datos identificativos, al asegurar que se trata de un (o una) agente de la CIA que trabajó alguna vez la Casa Blanca, con experiencia en política exterior.

Explica el director: “Decidimos publicar información limitada sobre el denunciante anónimo porque queríamos proporcionar al lector de la información que les permita juzgar por sí mismos si ese confidente es o no creíble”.

Por lo pronto, el presidente (cuarto en la historia de Estados Unidos en pasar por un impeachment) tiene amenazada a la fuente que casi desveló NYT: “Ustedes saben lo que hacíamos en los viejos tiempos, cuando éramos listos, con los espías y la tradición, ¿verdad?”.

Bueno, en “los viejos tiempos”, los esposos Julius y Ethel Rosemberg fueron los únicos dos civiles estadounidenses ejecutados en la silla eléctrica por espionaje para la URSS, durante la Guerra fría, a pesar de que sus informes contenían información pobre para el proyecto de bomba atómica soviética.

Como sea, el papel de los directores de diarios se encuentra de nuevo en el ojo del huracán. Ben Bradley, el más famoso de los directores del Washington Post, cuenta en sus memorias La vida de un periodista, una anécdota que da la medida de cómo toman las decisiones los directores:

Bob Wooward me informó en 1976 que, aunque tenía una sola fuente, el rey de Jordania aparecía en la nomina de la CIA, por un millón de dólares anuales. Wooward llamó a la Casa Blanca para corroborar el dato y el portavoz le respondió: no me jodas”.

Al día siguiente nos invitó a la Casa Blanca el presidente Carter. Dijo no saber que tuvieran un rey en nómina, pero en todo caso los pagos cesarían. Ya teníamos fuente y, ahora, el artículo, pero el presidente añadió que Jordania era vital para un acuerdo de paz en la zona”.

El presidente dijo que prefería que no se publicara, pero añadió que no era quién para decirnos qué hacer. Publicamos la nota. Al día siguiente, Carter me mandó una nota que decía que publicar la nota había sido un acto irresponsable, y yo me molesté”.

Cuando el vocero le dijo a Carter que yo me había molestado por su nota, el presidente le contestó: “Que se joda”.

Pues joderse es también parte de cómo se ganan la vida los directores de diarios. Por eso escogen y deciden.

Es su trabajo. 

(El autor de Canela Fina avisa a sus apreciados lectores que, desde mañana, participa como delegado en la reunión anual de la Sociedad Interamericana de Prensa, en Coral Gables, Florida. Y esta columna toma un receso hasta el jueves10 de octubre)